(57) 319 2930843

(57) 318 3269478

 ReVista OjOs.com      FEBRERO DE 2013

COLABORADORES / MAYAH CUEVA FRANCO

NO ME MALTRATES EL SEXO

 

El siguiente artículo es básicamente de información pero también de presión, y sobre eso me disculpo de antemano. Pero así como es grande la pena, grande también es el coraje por la ignorancia y falta de tacto de la mayoría de hombres en el mundo, sin diferencia de credos, edad o posiciones sociales. Todos los hombres, todos, exigen que sus mujeres vengan de su casa con mínima información sobre el arte de mamar, cómo gemir y suspirarles en la oreja. Formas para subirles el ego y que sean posibles tres polvos por lo menos entre semana, sin que ellos se esfuercen demasiado en ayudar o preguntar qué parte de la tarea les toca.

 

La inseguridad masculina sobre sus talentos sexuales es tan grande que a veces preferimos fingir orgasmos con tal de que no se ofendan y se vayan a dormir. La razón de este artículo... (¿artículo?) es hacerles saber a ustedes hombres lo que las mujeres pensamos, queremos y lo que por ningún motivo deben hacernos. En serio que mi intención es didáctica. Esta pretende ser una conversación de aclaración, no más.

 

No es que no sepan coger excelente, en serio.

 

Vamos a empezar con el hecho axiomático de que la composición física/emocional de la mujer es diferente a la del hombre. Esto es algo que se debe comprender con profundidad cuando somos parte de una pareja - sin importar si hay una relación de por medio (desayunos, paseos y demás actividades “indefinibles”) o sólo si se trata de sexo.

 

Nos concentraremos en el sexo, debido a que esa es la razón por la cual nos hemos reunido aquí, y me adelantaré diciendo algo que es la base de toda mi teoría: (- y escríbanlo por favor con letras grandes en el espejo del baño, donde, como es sabido se receptan todas las epifanías de la vida -).

 

A veces más o a veces menos, pero siempre se enamoran. Este párrafo por su puesto puede causar algunas resistencias en mujeres que no lo creen así, pero en todo caso hablo de mí, y de muchas otras historias recolectadas en el camino. Y la explicación se encuentra en lo físico, no les voy a perturbar con teorías espirituales.

 

Desde el punto de vista biológico, (órganos genitales diferentes) cuando un hombre penetra a una mujer, él se vuelve parte de ella - cuando él arroja su semen adentro, incluso más. Si las mujeres fuéramos quienes penetramos, conocerían la sensación. Imagínense que su chica tiene entre sus armas un pene y se los introduce en la nalga, ¿se lo imaginaron? seguro que solo imaginarlo les hace erizar los vellos... ¿verdad?

 

Entonces vayan sabiendo que un pene es intimidante y que una penetración es una eXXXperiencia traumática. Por un lado simpática sí, sí… pero violenta y vertiginosa por el otro.

 

Por eso, aunque les parezca paradójico, cuando ustedes están dentro de una mujer, ella se vuelve suya. Tal vez de una forma inconsciente pero, la gratificación por la conquista masculina es un sentimiento fuerte que no podemos ignorar.

 

Las mujeres en nuestra era feminista insisten en ser quienes conquisten ¡como si aquí empezaran sus problemas! pero jamás lo lograrán porque así no es el mundo. Los hombres conquistan y las mujeres son conquistadas.

 

No se trata de superioridad o inferioridad, fuerza o debilidad. Se trata de un hecho biológico y energético muy simple y que no se puede cambiar o refutar y tenemos que enfrentarlo.

 

Los hombres no se pueden convertir en mujeres, incluso si dejan que otros hombres les den por el culo, no aunque cocinen en casa, no aunque se hagan cargo de los niños.

 

Por las mismas razones y de la misma manera, las mujeres no podrán nunca ser hombres. Aunque se dejen crecer los vellos de las axilas.

 

No estoy diciendo que todas las combinaciones no sean posibles. O que promuevo el machismo en el mundo, pero todo intento de negar nuestra esencia sexual terminará en nuestros problemas interiores individuales. Respecto a la esencia femenina misma… sé que si una mujer dice que quiere coger sólo por coger. ¡MI-EN-TE!

 

Es por esto que las mujeres y los hombres debemos asumir esta verdad incluso sólo y mientras dure el acto sexual.

 

Un hombre que ama a la mujer con quien se acuesta, la admira a ella y a su cuerpo y se lo hace saber en la  medida correcta, se garantiza a sí mismo más placer y un acto sexual más completo. Y así se evita la horrible sensación que hay en el saber que una mujer se quedó humillada en su Currículo. O sea, un auto gol mis buenos amigos.

 

Respeto y mutua admiración son de las cosas claves entre humanos, incluso si sólo son socios en la cama. Una mujer jamás se sentirá amarga si la respetas, la disfrutas y te complaces con ella, incluso si te despides esa misma noche con un beso en la mano.

 

Y esto claro, con la condición de que estuviste ahí al 100%, y te le entregaste con la admiración que merece el ser que lleva la bandera de la feminidad. Después puedes irte y jamás volver, pero habrás dejado tras de ti una mujer sonriente y sexy, que cada vez que se acuerde de ti se le mojen las bragas- incluso mucho tiempo después.

 

Así que aunque ella sea un “polvo más” según tú, sé generoso con tu tiempo y con tu trato cálido hacia ella. Demuestra sentimiento - por el bien de los dos y por el bien de la humanidad.

 

El juego preliminar

 

Condiciones: Ambiente sensual.

 

“Ambiente sensual” suena un poco confuso, lo sé… pero, todos sabemos qué suele sentirse y qué significa. Entonces por favor un ambiente sensual.

 

Por lo general, a la mayoría de mujeres les toma menos de media hora para estar excitadas y mojadas, aunque lo ideal es que el ambiente se vaya creando durante todo el día por ejemplo. En este caso es muy importante recordar que si tienes detalles con ella no sean en tono cínico.

 

El juego preliminar como su nombre lo indica es un juego, que está destinado a convencernos de que las mujeres somos maravillosas, y que morirás si no nos tocas las nalgas casi celestiales ¡en este mismo instante! Entre más dure ese juego tendrán una mujer más excitada.

 

Mientras que en la segunda parte de la frase dice preliminar, es decir, mucho antes de que la penetres. Y esto no precisamente es siempre de la misma forma: besos en la oreja, mordida en la teta, o cosas así. A veces, el juego preliminar funciona sobre todo en la cabeza.

 

Además claro, se debe apagar el televisor, o cualquier aparato que los desconcentre. No recibir llamadas o hacer críticas fuera de lugar, porque si estás ahí para cogértela, entonces cógela a ella sola.

 

El coito - único e inigualable

 

En este sentido, déjenme decirles que no es cierto siempre que entre más posiciones sexuales intenten mejor se sentirá, pues nosotras no somos muñecas de goma. Ni tampoco siempre queremos pasar de la cocina a colgarnos en la cortina del baño y luego ponernos de perrito frente a la ventana de la habitación.

 

¡¡¡Eso no es divertido!!! Eso es un circo que no te permite concentrarte y para correrte es necesario concentrarse.

 

¿Need I say More? Es suficiente una posición por coito, y más vale que sea cómoda para ambos, el Kama Sutra no siempre es la única indicación para tener la creme de la creme, ¡ok? Así que por favor calmarse con los misterios.

 

Masturbaciones, mamadas etc: Si ustedes nos quieren masturbar ¡qué mejor! Acá les anoto unos cuantos consejitos:

 

1 Miren a sus mujeres cuando se masturban solas, y solo luego metan sus dedos al juego también. Sin olvidar pedir guianza, pues nosotras estaremos realmente contentas de decirles. Y ustedes chicas olviden las masturbaciones tipo escena de cine, porque no existen ¡por dios!

 

2 Cuando toquen el clítoris femenino, háganlo siempre con delicadeza y emoción. Preferiblemente con pequeñas presiones de vez en vez.

 

3 Tenga la bondad de no estancarse en un solo sitio demasiado tiempo, mantenga un ritmo que no resulte aburrido.

 

4 Si no sabe lo que hace y cree que está examinando una moto, compre un regalo y deje dormir.

 

Prohibiciones:

 

- Prohibido pellizcar pezones.

- Prohibido morder al clítoris o causarle cualquier malestar innecesario.

- Prohibido sacar el pene enseguida después de correrse.

- Prohibido averiguar “si ya terminaste” o si “ya te corriste” en medio de pleno sexo.

- Prohibido empujar la cabeza hacia bajo para mamarles, nosotras lo haremos en nuestro tiempo libre.

- Prohibido tener uñas largas.

 

Después del coito

 

Debido a que ya nos pusimos de acuerdo con lo de la penetración y el trauma que conlleva, después del coito nosotras preferimos un abrazo. Si se puede no enseguida porque requerimos respirar y descansar, pero unos minutos luego nos caería muy bien un beso o un piropo.

 

Si realmente te quieres poner simpático prepara un café y tráelo a la cama, y si eres el hombre más maravilloso sobre la tierra, pela un mango y córtalo en pequeños cuadraditos, ponle helado y trae una toalla. ¡Besos!

Mayah Cueva Franco

 

(Ecuador). Comunicadora social egresada de la

Universidad de Tel Aviv en 2009. Productora de eventos culturales, directora y periodista cultural de la Santa Arte y Comunicaciones de Quito, plataforma artística cultural e independiente cuyo interés se basa en producir

contenidos críticos y registrar las expresiones artísticas y culturales de la contemporaneidad ecuatoriana con la utilización de internet como herramienta alternativa de comunicación, expresión y difusión del arte independiente y de comunidades artísticas emergentes. Pertenece a la Fundación Chasquikom,

y a la Red Internacional @labSurlab.

Colabora con Flacso Radio, el Centro de Arte Contemporáneo de Quito, el Museo de Artes Gráficas de Ecuador, Ultramotora Radio Online, Radio Pa´yumat de Colombia. Le gusta la gente espiritual, con idealismo en los ojos y los pies en la realidad, sensible, que goce con la música, los libros, el cine, los besos, los abrazos, que cultive flores y amigos, que ayude, entienda, aconseje, de corazón

desarmado, que cae y se levanta.

 © ReVista OjOs.com

Se prohíbe la reproducción de cualquiera de los contenidos de la ReVista, así como su traducción  a cualquier idioma sin autorización de su titular. Email: fernando.guinard@gmail.com / Teléfono: (57) 318 3269478 - 319 2930843 Bogotá, Colombia