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COLABORADORES / MANUEL MONTILLA

 ReVista OjOs.com   OCTUBRE DE 2017

Tríada - arte de México en Chiriquí

Juan Guerrero / Rafael Galdámez / Ezequiel Ortega

 


Como Unamuno, siempre he creído

que la única manera de ser universal

es ser local, buscar las raíces, buscar

hacia adentro, no hacia fuera.

Fernando de Szyszlo

 

 

 

De una enorme propensión comunicante, en el decurso de la travesía humana, el número TRES se proyecta cual emblema de las manifestaciones del arte y de las inflexiones de lo humano, al igual que del talante de lo optimista, de la bienaventuranza y del placer de la existencia plena.

 

TRÍADA es una muestra de arte itinerante que fue planeada, convocada y estructurada por la Fundación para las Artes Montilla e Hijos, la Pinacoteca de Arte Contemporáneo de Chiriquí, IWS Panamá, Oferta ARTE Panamá y el Sistema Editorial Fundación. Todos organismos que proyectan y promueven las diversas facetas de las artes y las letras en el área de Mesoamérica.

 

Vinculando a tres creadores plásticos mexicanos, estrechamente afines por lo geográfico y por los planteamientos de una visión específica del arte pictórico, se congregó a Juan Guerrero (1967, Morelia, Michoacán), Rafael Galdámez (1984, Berriozábal, Chiapas) y Ezequiel Ortega (1987, Ixtepec, Oaxaca) para esta gira por algunos centros culturales de Mesoamérica, partiendo desde las tierras chiricanas (Panamá). Algún recorrido se ha logrado ya dentro del lar istmeño y se planea continuar ampliando horizontes en fechas cercanas a los meses venideros.

 

Una nota en común es que los tres artistas aceptaron el reto de mostrar su expresión personal con obras sobre papel. Soporte no grato por nuestros trópicos donde las inclemencias temporales hacen difícil una vida prolongada para este material, no obstante su noble linaje, sus múltiples posibilidades y bondades creativas. Esto concita la fluidez y eficacia de los traslados, ampliando las oportunidades en el diseño y montaje de las muestras. Es un diapasón de expectativas en que se congregan técnicas diversas para mostrar el goce del trabajo creativo y la mirada pertinaz sobre el cosmos de estos creadores.

 

“Pareciese, y esta apreciación es tan vana como cualquier otra, que, deambulando obcecados, encontramos una senda a nosotros que presupone algún paliativo para descubrirnos partícipes de lo creado y del universo circundante. Y es que tenemos que creerlo para redimir el silencio que nos proponemos conturbar, para, desmitificados, entrar en la tenencia de lo que damos en llamar vivencial y que no es sino un futuro macerado de nada para conformar un presente ambiguo y desvaído, desde un pasado irreflexivo.” Anotábamos en ocasión precedente.

 

Agregando: "…es por tanto una extrapolación de esa “esperanza demencial” que nos acota Sábato; un decir lo que no se sabe, pero se intuye a partir de la negación de algunas sorpresas que, ocultas a nuestra conciencia, fluyen tenaces por los meandros de la sinrazón para atracar en las ensoñaciones compartidas."

 

Juan Guerrero:

Trabaja la historia como paradigma y reconstrucción de la memoria, como avistamiento y reconciliación, de los vencidos, con su propia enunciación de las nuevas contingencias.

 

PARÁBOLAS se denomina el camino de Juan. Lo expresa el artista: “A diferencia de la monotipia, en cuya elaboración no existe de hecho una placa matriz, para la ejecución de estas obras hago uso de más de una placa. Muchas de las veces son placas reusadas, fragmentos de grabados que ya tuvieron una edición, o matrices que nunca fueron impresas de modo formal. A ello hay que adicionar el uso de diversos recursos pictóricos y de la ya mencionada monotipia.”

 

Las obras de Juan Guerrero se zambullen en la memoria personal e histórica para, con fragmentos de realidades permutantes, reconstruir un espacio planimétrico que es en simultáneo presente, caudal, recuerdos y nomenclaturas.

 

Nos externa una iconografía que se inserta en momentos concretos y esenciales del devenir de su área de registros, conjugándolos con las realidades de un continente a plena marcha, marcado con los desajustes, no por conocidos menos impactantes. No dejan, empero, de estar presente las historias personales y las acciones de los individuos como parte y sustrato.

 

Las evidencias presenciales de los mass media y de elementos teórico-ideológicos, con su pertinente carga semántica, marcan el hilo conductor de estas narraciones gráficas que concitan en el espectador una empatía más que meramente visual, de orden vivencial y de ontológico.

 

Estas PARÁBOLAS, de Juan Guerrero, expresan historias desde la desarticulación de la memoria. Presentan hechos incontrovertibles, pero desde un recuerdo presente en base a postulados futuros. Son imágenes de múltiples lecturas en simultáneo y que juegan con un proceso nemotécnico en que la intercomunicación de los elementos plantea posibilidades esclarecedoras, no por ello menos suspicaces y prontas a variar su contexto.

 

Juan Guerrero es un artista investigador con un excelente dominio de su oficio. Ello le permite concretar obras que, con una variedad de técnicas e imágenes, se presentan unitarias y de una fuerza visual que demarcan potencialidades, que muestran el rescate de un mundo memoriado y de contrastes plenos.

 

Este proceder creativo concilia un espacio de certezas y nos devela, al encuentro con un verso de Shakespeare, una incontrovertible realidad: Hasta que resucites en el Juicio Final, vives aquí… Aquí es nuestra morada, desde aquí  miramos el universo; y construimos nuestras realidades, nuestras  memorias y también nuestros sueños… o pesadillas.

 

Las PARÁBOLAS de Juan Guerrero son muestras fehacientes de que este instante es el preciso para ver el orden circundante con pluralidad, candor y alguna verdad en lontananza.

 

Rafael Galdámez:

 

Es la fuerza, la incisión, el texto, la poesía. En mixtura de la palabra, la línea y el color se gestan cosmogonías donde natura y hombre encuentran el reemplazo a los antiguos dioses. De los versos del poeta, Roberto López Moreno, se imbrican sensaciones para concretar el sueño del encuentro en un hoy que se queda sin vestiduras pero construye esperanzas.

 

Galdámez nos explica: "La evolución de mi trabajo se ha dado por algunas influencias que he tenido a lo largo de mi carrera, una de las rupturas sucedió cuando tuve la oportunidad de trabajar en el taller del Maestro Alejandro Santiago (1964-2013), mi trabajo se volvió más libre, con trazos fuertes y llenos de colores, un poco de esto es lo que se presenta en esta ocasión, actualmente estoy trabajando una serie más figurativa sin dejar de lado el colorido y la libertad de los trazos."

 

En cuanto al enlace poético con las letras, afirma el artista: "Sucedió por casualidad. Un día, visitando una librería en Chiapas, me encontré con el libro "Ábrara" del Maestro Roberto López Moreno, en tal ocasión tuve la oportunidad de conocer su obra poética (anteriormente ya había tenido contacto con su texto "Crónica de la música de México").  Esto paso hace algunos años, desde entonces he realizado más de 50 piezas retomando su trabajo."

 

Desde la idea hasta la concreción final su proceso creativo es una suma permanente: "Lo esencial es tener un tema en particular. Así comienzan todas las obras, desde una lectura, una plática, la observación de la naturaleza, la ciudad y muchos otros motivos. Después llega el momento de transmitir todo estos sentimientos al lienzo, eso sí una vez que comienzo una obra la tengo que terminar sin importar el formato, para mí es muy importante el no perder el impulso del momento."

 

El poeta López Moreno nos lo describe: "Hay un pintor, y signos y símbolos que en su pincel perduran. Hay un pintor de una multicolor verdad cuya patria es la nostalgia…"

 

"El pintor nos lo va develando sobre la tierra y nosotros, que venimos polvo de ese polvo asistimos a la magia de los encuentros impulsados por la simetría de su sabihondo trajinar cromático.

 

Así es como regresamos al viento; así es como retornamos al sol, al punto del origen para ser los abuelos de nuestros padres y ellos nuestros hijos que nacerán mañana. Estamos en el sur de la nostalgia y hay un pintor que nos está enseñando a deletrearnos."

 

CARTAS CRUZADAS es el título general de la serie que exhibimos de Rafael Galdámez. Gestual y punzante, marca el espacio cromático para que las palabras se deslicen en contracorriente y nos encuentren de sorpresa. Evocación rotunda, taxativa, llena de concatenaciones, de vivencias, de rupturas. Es que Rafael es un hombre fuera del tiempo que marca intemporalidades, que amalgama territorios divergentes. Su obra se construye con los elementos del sueño y la melancolía, pero describe de suerte certera, casi brutal, casi ominosa, el espíritu de nuestros días. Es una pintura que no pretende concesiones, que no proclama caminos elementales, por lo contrario nos entrega un complejo sistema emocional en el que naufragamos para encontrarnos y pervivir. Es una pintura de memoria y gratitud.

 

Ezequiel Ortega:

 

En su obra, de gran fuerza y opulencia cromática, atrapa las sensaciones, matices y formas de las criaturas del mar, tan próximo a nosotros. Destacando su vinculación con un entorno vivencial, pleno de luminosidad.

 

El etnógrafo e investigador oaxaqueño Víctor Fuentes Martínez nos dice en cuanto la obra de Ezequiel Ortega: "Decir mar es nombrar el mundo, en EL MAR QUE SOY, Ezequiel, –es– el mar en sí mismo."

 

Agrega inquisitivo: "Rafael Alberti, se pregunta en su poema El mar. La mar. El mar. ¡Sólo la mar! ¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?, ¿Por qué me desenterraste del mar? Esta pregunta la repetiríamos ahora para explicarnos un poco por qué Ezequiel  Ortega, siendo –él–, el mar pescó en su atarraya miríada de pinceles peces, ¿Por qué nos los trajo hasta la ciudad, hasta la luz del día?"

 

Puntualiza Fuentes Martínez: "Sin pretensiones, Ezequiel Ortega. Nos hace un llamado urgente, que los peces no solo son para el  sustento del cuerpo, no solo somos carne, pretende anunciarnos, somos algo más; por ello en el lenguaje colorido de sus peces provoca que dialoguen, se cortejen, se aproximen, y luego los muestra diseccionados, como si fuera a aparecer en un simple registro de un libro sobre ciencias del mar.

 

Ahí los caracoles se le revelan a golpe de pinceles, para girar puntiagudas siguiendo la inscripción fosilizada, revelándonos el verdadero ritmo de la naturaleza siempre girando en espiral, retorciéndose al  capricho de su autor, Ezequiel, que es mar."

 

Y nos devela: "Aleteos que mueven el fondo azul, naranja, marrón, ocre o verde, donde se dan cita una junta de cangrejos, expuestos al antojo de los más ardientes deseos para aparearse, o danzar incansables, sudorosos toda la noche, destellando un trozo de luna en cada tenaza. Y con el vientre ardiente en espera de nacer, un nuevo cardumen una y otra vez. Para volver incansables a danzar hasta el fin. A orilla del mar.

 

Peces de ojos chispeantes, diminutos, peces de ojos niños, sonrientes, peces de colores inimaginables, sus escamas estallan como cohetones, amalgamados con antenas receptoras también multicolor, acaso ¿quieren hacernos entender que vibran también a ritmo de un caparazón de tortuga con escamas de erizos?

 

Pero ¿qué hay hasta el fondo de Ezequiel, que es –él– mar?, ¿Nos es posible saberlo? Hacer un posible imaginario, siendo él, mar. Tiene en sus ojos un vientre que vigila parsimonioso, sus creaciones, y nos ve sedientos, por un arrebato de arranque sede y se detiene para hacernos pensar, si se puede en ese Mar basto, extendido, donde se habita la vida, que alimenta la mirada, que trae en pos lo que nadie espera, y de lo inesperado, vuelve a decirle a los caracoles lancen un grito desgarrador, que bajo el mar. Pocos, muy pocos podemos oír, y ver."

 

Ezequiel Ortega es una conciencia al encuentro. ¿De qué? De sí mismo y de nosotros. De nuestra voracidad y de nuestros estigmas, pero también de nuestra percepción de extravío y abandono. De esas remembranzas que construyen la visión de un porvenir más humano.

 

COLOFÓN

 

André Comte-Sponville nos externa, en su Invitación a la filosofía: "Los seres de la naturaleza se contentan con ser –escribe Hegel–, son simples, son una sola vez; pero el hombre, en tanto que conciencia, se desdobla: es una vez, pero para sí mismo." Por eso el hombre necesita del arte: para "exteriorizar lo que es" y encontrar en lo que es "una especie de reflejo de sí mismo". Que nadie entre en el arte si le basta el mundo sin el hombre.

 

Concluimos en la senda del pensador francés: El mundo es el verdadero espejo en el que el hombre se busca. El arte no es sino el reflejo en el que se encuentra a sí mismo.

 

 

 

 

Manuel E. Montilla

En un día extraviado de octubre,

en este año sin bochornos ni pudores,

por cualquier camino de Mesoamérica.

Manuel Montilla

 

Panamá, 1950. Viandante, artista multidisciplinario, editor, investigador visual, emprendedor cultural, curador de arte, diseñador gráfico, comunicador social, bibliófilo, coleccionista. Director Ejecutivo de la Fundación para las Artes Montilla e Hijos, de la  Pinacoteca de Arte Contemporáneo de Chiriquí y del Sistema Editorial Fundación. Vive en David, Chiriquí, donde se dedica a las  investigaciones artísticas y literarias, a la edición alternativa, al diseño, a la fotografía conceptual, al arte público y a la gestión cultural y patrimonial. Es representante y curador para Panamá, desde el 2000, de la Bienal Internacional de la Acuarela del Museo Nacional de la Acuarela Alfredo Guati Rojo, en Coyoacán, México. Representante Nacional para Panamá de la International Water color Society (IWS). Deambula en silencio por los caminos de una Mesoamérica plena horizontes.

Juan Guerrero (1967, Morelia, Michoacán, México).

Realizó el Postgrado de Especialización Gestión y Políticas Culturales con la Universidad Autónoma Metropolitana UAM. Es Licenciado en Artes Visuales por la Universidad de Guadalajara. Ha realizado cursos y diplomados en litografía, serigrafía, grabado, escenografía, fotografía, promoción cultural, crítica de arte, conservación y restauración con destacados maestros y críticos especializados.

Ha impartido clases de arte en diversas instituciones, participando paralelamente en grupos y asociaciones civiles dedicadas a la promoción y difusión de las artes visuales. Es Profesor de Base en la Casa de la Cultura y en el CEDART Morelia. Fue Director del Museo del Estado de Michoacán entre 2012 y 2013. Presidente de Artistas Visuales de Michoacán  ARVIM A.C. durante el período 2002-2003. Ha escrito sobre artes visuales y su obra ha sido publicada en diversos  periódicos de la entidad y en revistas de circulación nacional, entre las que destacan Tierra Adentro y Ventana Interior.

Su obra se ha expuesto en individuales en Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, Panamá y México. Cuenta con número plural de muestras colectivas y galardones de arte.

Rafael Galdámez (1984, Berriozábal, Chiapas, México). Creador autodidacta. Con múltiples exposiciones dentro del territorio de México, Estados Unidos y Europa, su obra amplia posibilidades y horizontes. Ha expuesto individualmente en David, Chiriquí, Panamá (2014).

Tiene estancia creativa en los talleres del Maestro Alejandro Santiago, Oaxaca, entre el 2010 y 2012.

Colaboró en el taller de intervención Los atlantes del Maestro Santiago, en Matamoros, Tamaulipas, en febrero del 2012.

En el 2011, tiene un proyecto de técnicas mixtas, al alimón, con los Maestros Alejandro Santiago y Miguel Ángel Hernández.

Entre sus publicaciones cuenta con Cuadernos de la Fundación No. 11. CARTAS CRUZADAS. Pinturas de Rafael Galdámez, Textos poéticos de Roberto López Moreno. Ediciones Fundación para las Artes Montilla e Hijos. Junio 2014. David, Chiriquí, Panamá.

Anota, Rafael: "En lo personal me encanta el trabajo del Maestro Roberto López Moreno, es un muy buen sustento para expresar mi sentir por medio del color".

Ezequiel Ortega (1987, Ixtepec, Oaxaca, México).

Ha tomado varios talleres de dibujo y pintura, entre los que se destacan el que impartió el maestro Juan Vásquez, en 2010, en la Casa de la Cultura de Ixtepec; el del maestro Alejandro Santiago, en el Foro Ecológico Juchiteco; y el de la maestra Ilse Gradwholl, en el Centro de las Artes de San Agustín (CASA), Etla.

Ha expuesto de manera colectiva en su ciudad natal: en la Casa de la Cultura y en la Sala de Cabildo del Palacio Municipal. En Juchitán su obra ha sido mostrada en la Casa de la Cultura y en el Instituto Tecnológico del Istmo. En Oaxaca de Juárez ha estado en la Galería Azomalli, Galería Alejandro Santiago y Gabinete Gráfico. En el DF, en el Palacio Postal.

Tiene tres exposiciones individuales en su región: una en el Cbtis 91, de Ixtepec, en el 2006; otra en la Casa de la Cultura de Ixtepec, en 2011; y la tercera en la Casa de la Cultura de Juchitán, en 2012.

Internacionalmente tiene la muestra personal: Monografías del mar que soy, en 2017, en la Sala de Honor de la Escuela Municipal de Bellas Artes de David, Chiriquí, Panamá.

 

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