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COLABORADORES / MANUEL MONTILLA

 ReVista OjOs.com    JUNIO DE 2017

SOÑAR AL COCODRILO punto COM

 

 

1.     TRAMPA PARA COCODRILOS

 

         01.      –Tienen sus dudas los malgaches… Anota Nicanor Parra.

                    – ¡Con cuidado… va a dar un coletazo!... Agrega, lúdico, Lezama.

 

         02.      –Lleven al cocodrilo a un lugar sombreado… donde no se acalore.

                      Les indica Borges.

 

         03.      –En verdad muy pocos han visto a un cocodrilo de cerca…

                      Acota Vinicius.

                    –Y mucho menos tocado uno... Concluye, previsor, Asturias.

 

         04.      –Me alegro por dejarlo ir…

                     Reconoce una voz, en los labios de Jorge Debravo.

                    –Corta el agua como un cuchillo de mil años… Sentencia Neruda.

 

         05.      –La trampa sigue vacía… Se preocupa Mario Benedetti.

 

         06.      –¡Los cocodrilos se están comiendo a sus vástagos!...

                     Grita, con angustia, Cortázar.

 

         07.      –Están muriendo de hambre… Dice, por lo bajo, Donoso.

 

         08.      –Es el final de la noche… la noticia se desliza por tus muslos…

                     Le susurra Onetti a la cantante muerta.

 

         09.       –Este es el cocodrilo devora personas, devora sueños, devora noches…
                      Reflexiona García Márquez.

 

        10.       –Donde estamos parados, ahora mismo, estamos en peligro…

                      Advierte Vargas Llosa.

 

        11.       –Están muriendo de hambre… Repite Jorge Amado.

 

        12.       –¡Despídete, cocodrilo!... Cierra, taxativo, Rogelio Sinán.

 

 

 

2.     EL FINO ARTE DE CONTAR COCODRILOS

 

                    –Es más excitante en la noche. El brillo de sus ojos los delata.

                    ¿Para devorar humanos?

 

3.      AMAR AL COCODRILO

 

                    –Me gusta acariciar su piel, piedra de siglos y silencios…

                    ¡Así perdí las manos!

 

4.     DEVORANDO AL ZAHORÍ

 

                    –Ven despacio, sin apremio. Penetra mi ser, sangra por esta boca. Escupe sortilegios y

                    maldiciones…

                    es mi hora de la venganza… mi instancia de infamia… mi postrer abdicación…

 

5.     LE DÉJEUNER SUR L’HERBE

 

                     –Glaucos ojos, los que el cocodrilo posa sobre mí. ¿Me devora con fruición? ¿O me sabe

                    desventurado, despavorido?

                    –En la distancia ella desnuda contra el agua irisada.

 

6.      VENGANZA PARA EL NONATO

 

                    –Devoró a mi padre. Devoró a mi madre. Ahora es mi turno…

                    Mi carne, condimentada al cianuro, le será placentera.

 

7.     EL OFRECIDO CORAZÓN

 

                    Dormita el cocodrilo. Sueños húmedos lo invaden.

                    La princesa lo sueña, desnuda.

 

8.     LA CENA ESTÁ SERVIDA

 

                    El cocodrilo no escucha el clamor de su sangre.

                    Escucha, violento, sus intestinos retorcerse de hambre.

                    Carne es carne, hasta de su propia especie.

 

9.     PERSISTENCIA DE LA FELICIDAD

 

                    El barro está fresco, la lluvia amaina.

                    En el agua, calma y oscura, la muerte despierta.

 

10.   PECADO DE GULA

 

                     –Lento procede a digerirme. Lo baña un véspero sol. Sueña el cocodrilo.

                    Sueña que me devora… una vez… otra vez… otra…

 

11.   DESTINO MANIFIESTO

 

                    –El cocodrilo destroza mi carne. Él no tiene por qué saberlo. Su acto

                    no es fortuito, está escrito en piedra y tiempo. Es un acto de Fe.

 

12.    EL PODER DEL ODIO

 

                    –Soberano absoluto de estas aguas, todo lo tengo bajo mis designios.

                    Salvo el rencor del hombre.

 

13.   ONÍRICO CRUEL

 

                     –La poderosa mandíbula tritura feroz mis sueños.

                    Despierto devorado por el cocodrilo.

 

14.   BALADA SIN DESTINO

 

                    –Mi amiga era bella, era dulce. Se bañaba cantando, vestida de luna,

                    a la orilla del río. En estas noches oscuras la evoco desde el violeta

                    y la ausencia.

 

15.    DESGANO Y HARTURA

 

                    –El cocodrilo me arranca brazos y piernas, luego devora lento mi cabeza.

                    Mira con desgano los reflejos en el agua oscura y abandona el resto.

                    En sus ojos una nada de siglos.

 

16.   BOCADO DE CARDENAL

 

                    Seduce a la hembra. Una chispa juega en sus ojos.

                    Las crías son delicadamente exquisitas.

 

17.   GASTRONOMÍA LACUSTRE

 

                    La carne putrefacta es un suave manjar. Se deshace al tragarla.

 

18.   INGRATITUD DE LA VÍCTIMA

 

                    Medrosos, huesudos, fétidos, desgañitados y poco colaboradores.

                    La carne humana no es la mejor.

 

19.   CONSEJO PATERNO

 

                    –No escaldar, ni agregar sazón en exceso. Crudos los humanos,

                    algo podridos,  son comida sana, hijo mío.

 

20.   FRUGALIDAD DIGESTIVA

 

                    –Bajo esta fronda protectora, entre la miasma verde azul, tendré una

                    digestión lenta y provechosa –Se regocija el cocodrilo– Cerrando

                    los ojos…¡soñaré con tu carne núbil!

 

21.   DECLARACIÓN JURADA UNO

 

                    – No me abandones, por favor… No te vayas…–le dijo el cocodrilo al

                    cervatillo entre sus fauces– ¡Te amo!¡Te amo! ¡Te amo!...

 

22.   DECLARACIÓN JURADA DOS

 

                    –Te juro que viviremos eternamente el uno en el otro… el uno para el otro…

                    –afirmó el cocodrilo– ¡Y le cumplió su palabra al borrego!

 

23.   SOBREMESA

 

                    El cocodrilo clava su somnolencia en un punto distante. Es la duermevela

                    digestiva. La paciencia da resultados. Una lágrima resbala por su piel sin

                    tiempo. Su creador no lo tiene en el olvido.

 

24.   PIES EN POLVOROSA

 

                    –¿Por qué no? Sólo soñaba una relación de afecto entre los dos…

                    –lagrimeó el cocodrilo–

                    La chiquilla, de lejos, le saca la lengua y corre… corre… corre…

 

25.    AMOR ETERNO

 

                     Hace mil años el cocodrilo la divisó caminando en la ribera. Aquí donde

                    no transcurre el tiempo, la carne también se pudre. Sólo hay que esperar.

 

26.   NOSTALGIA

 

                    –Carnes, tendones, huesos, sangre… ¡qué pocas cosas extraño!...

                    –reconoció el cocodrilo–

 

27.   EDICTO IMPERIAL

 

                    El Emperador Amarillo decreta: MUERTE POR COCODRILO

                    –¡Te veré a la cena… o en la cena… o como la cena!

                    Y el cocodrilo entorna los ojos y espera en absoluta calma…

                    él sabe que nadie osará desobedecer a su graciosa Majestad.

 

28.   MEMORIA DESVAÍDA

 

                    El cocodrilo olvida los versos, inmerso en una tristeza de cemento y

                    alambradas. Le circunda un entorno de mugre ruin y libros viejos…

                    muy viejos… Un zoológico no es el mejor sitio para morir con dignidad…

                    ¡ni para leer poesía!

 

29.   DÍAS SIN PIEDAD

 

                    Al contacto con tus fauces, recordaré este instante sin posesión en esta mañana sin destino.

                    El grito del tiempo blandiendo la carne.

 

 

30.   VARIACIONES PARA SOÑAR AL COCODRILO

 

   Sueño mi sueño preferido

    y la noche no termina nunca.

Juan Gelman

 

 

1.    La mosca sobre el cocodrilo rosa viejo, en la ribera lacustre azul y noche.

     –He extraviado el título de la película… ¿Bogart o Brando? ¿Katharine

       Hepburn o Silvana Mangano?

     –Algo me dice que esto ya fue filmado… que el fracaso no está en el olvido…

 

2.   El cocodrilo ronda el cañaveral, al lado de la fábrica en sepia ferroso. Yo, con

      pantalones cortos color albaricoque, sin camisa y un viejo serrucho azul plomo

      en la mano, estoy tirado en el cieno del taller.

      Sobre mi cadáver revolotea la mosca. El cocodrilo se acerca.

 

3.   El cocodrilo en el calendario, polvo y rasgaduras, mira con cierta melancolía y

      un no sé qué de ingravidez. En realidad no es una buena foto. El ventilador,

      inservible, hace un ruido que crispa los nervios.

      La mosca sueña sobre mi piel áspera, donde la sangre se coagula con lentitud,

      sin apremio.

 

4.   La voz en la radio canta en inglés a una mujer muerta, ha sido infiel. Traicionó

      a un hombre que fue a la guerra. La mosca medita sobre la levedad del corazón.

      El cocodrilo me deglute indiferente, a él no le interesan en absoluto la música

      o los asuntos del amor.

 

5.   Suena el claxon de un auto en la distancia. Un haz de luz tiembla, solo un instante,

      y se pierde en la noctívaga espesura. Bosteza la mosca. Se adormila el cocodrilo.

      Yo continúo muerto y con algunas partes menos. La lluvia cierra la noche.

 

6.   Nadie toca a la puerta (ahora recuerdo que no hay puertas). Entra el olvido.

      La mosca permanece aterida en mi garganta.

      El cocodrilo deja correr una lágrima solitaria y se aleja a paso cansino…

      tal vez vislumbra tu carne desnuda… tu carne temblorosa…

 

7.   –¡Carne fresca para los cocodrilos!...

 

* Rogelio Sinán - En: Los pájaros del sueño.

Manuel Montilla

 

Panamá, 1950. Viandante, artista multidisciplinario, editor, investigador visual, emprendedor cultural, curador de arte, diseñador gráfico, comunicador social, bibliófilo, coleccionista. Director Ejecutivo de la Fundación para las Artes Montilla e Hijos, de la  Pinacoteca de Arte Contemporáneo de Chiriquí y del Sistema Editorial Fundación. Vive en David, Chiriquí, donde se dedica a las  investigaciones artísticas y literarias, a la edición alternativa, al diseño, a la fotografía conceptual, al arte público y a la gestión cultural y patrimonial. Es representante y curador para Panamá, desde el 2000, de la Bienal Internacional de la Acuarela del Museo Nacional de la Acuarela Alfredo Guati Rojo, en Coyoacán, México. Representante Nacional para Panamá de la International Water color Society (IWS). Deambula en silencio por los caminos de una Mesoamérica plena horizontes.

MANUEL ENCARNACIÓN AMADOR TERREROS

 

Nace en Santiago de Veraguas, el 25 de marzo de 1869, hijo del Dr. Manuel Amador Guerrero y Doña Manuela Terreros. Diseñó la bandera de la República de Panamá, circunstancia que ha opacado en gran medida su labor pictórica, su trabajo lingüístico y su carrera diplomática.

Fue Ministro de Finanzas durante 1903, firmante de la Constitución de 1904 y el primer Cónsul General de Panamá en Hamburgo, Alemania, entre 1904 y 1908. Hecho de interés para su desarrollo en lo pictórico, dado que en esos años frecuenta a los artistas agrupados bajo el rubro de "El Puente", punto de partida del expresionismo alemán.

En 1908, a los 39 años, se traslada a la ciudad de Nueva York donde ingresa al estudio de pintura de Robert Henri. Allí, especialmente entre 1910 y 1914, pinta sus más conocidos  paisajes, desnudos y figuras humanas. En esa época se obsesiona con la música y la lingüística y, estando aún en Nueva York, aprende el idioma internacional esperanto y posteriormente diseña su propio proyecto Panamane, ideado como lengua universal para promover la convivencia pacífica entre los pueblos del orbe. Retorna a Panamá en 1926 donde trabaja en la Administración de Rentas.

Su independencia de carácter y su resistencia a los convencionalismos le hacen una figura marginal. Solo en los círculos de entusiastas culturales el conocimiento postrero de su obra suscita cierta sorpresa y algunos reconocimientos. Don Manuel volverá a los pinceles cerca de finales de los años treinta, cuando se promueve un renacimiento de las artes plásticas istmeñas. Para entonces ronda los setenta años y su vista es precaria. No obstante su entusiasmo y vigor no menguan, y se involucra en la pintura con bríos renovados. Los lienzos producidos en sus años finales presentan mayor libertad en los temas y en la ejecución. Pinta sin embozo previo, manchando en directo el lienzo o el papel.

En enero de 1940 dona a la Universidad de Panamá sus dibujos, acuarelas y grabados; institución donde se conservan algunos que fueron presentados, en 1964, en una muestra póstuma. En 2003 la Universidad de Panamá le da su nombre a su nueva Galería de Arte. El Dr. Amador Terreros fallece en la ciudad de Panamá el 12 de noviembre de 1952.

De profunda expresividad y de vigoroso trazo, la obra de Manuel E. Amador, mantiene una conformación sólida y se cuenta dentro de los esfuerzos plásticos de mayor relevancia en la pintura panameña.

 

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