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 ReVista OjOs.com    MAYO DE  2016

COLABORADORES / GUILLERMO PALLACÁN

GRISALLA DEL CUERPO Y DEL SER

 

“Raza pasajera y maldita, hija del azar y del dolor, ¿por qué me obligas a revelarte lo que sería conveniente no conocieras? Lo que debes preferir a todo es, para ti, lo imposible: es no haber nacido, no ser; ser nada. Y, además, lo mejor que puedes anhelar es…morir pronto. (Sabiduría popular griega).

 

El cuerpo como excusa y cosificación de expresividad en el arte plástico, recorre y recurre a los primeros indicios de huellas del ser humano en la faz de la tierra. El color elegido, no habiendo mucho donde seleccionar; por la técnica del grabado empleado, es la monocromía, la grisalla; reduciendo la imagen a trabajar a tan solo tres tonos: el blanco o color del soporte, el gris y el negro; que ya se manifestaba desde aquellas primeras líneas trazadas sobre un muro, que en este caso es el soporte utilizado. Los registros conservados en dichos muros nos grafican las actividades cotidianas que realizaban y que por necesidad de trascendencia; instintiva, inconsciente; nos legaron aquellas imágenes monocromáticas, sueltas en la ejecución y con bastantes libertades en proporcionalidad y creación de mundos. Lo que indica que la técnica del grabado nació con todas las atribuciones y sin ceñirse a ningún canon académico por la nula existencia del mismo.

 

Esta dualidad, tomada y apropiada por infinidad de culturas, ha reducido al ser humano y a su cuerpo figurativo, a tan solo dos relativos tonos de expresividad. En general, el cuerpo al quedar instalado en primer lugar, es proletarizado en su esfera. Porque esa esfera radiante de acción es poética, inasible, intransferible, indefinible; es lo rizomático que el cuerpo transmite constantemente a través del deseo, porque está instalado en un lugar en el que se asume que dicha corporeidad se vuelve pública y privada a la vez, y qué en esta instancia toma el blanco y el negro para expresar su energía.

 

Nietzsche considera que la evolución progresiva del arte es el resultado del espíritu de Apolo y del espíritu Dionisiaco; indicando que de la misma forma se perpetua la vida humana en la diferencia de los sexos y sus luchas constantes. El uno, Apolo, representa las formas del arte sublime e idealizado, aquel de las líneas y medidas perfectas; el otro, Dionisio, refleja lo opuesto, lo contrario; pero ambos en diálogos directos y recíprocos nutriéndose, necesitándose, potenciándose. En este caminar acoplados mutuamente se genera la obra artística y de la sabia o nefasta utilización de uno u otro recurso dispuesto, nace la obra. El corpus impregnado y teñido con la particularidad del autor, salta al ruedo voyerístico, quedando expuesto al análisis, investigación y apreciación de las diferentes miradas que (la) observan.

 

Los grabados del pintor malagueño Pablo Picasso son agresivos, voyeristas, bizarros, excesivos y detallistas.

 

En el cuadro instala imágenes realistas con audacias compositivas en los diferentes niveles de planos que rompen la diegética inicial, agregando figuras salidas de estados oníricos que las re-dimensionan, a saber:

mujeres desnudas en posiciones y dimensiones inusuales, compartiendo con animales, aves, faunos, insectos, arlequines, reyes, payasos; en un espacio arquitectónico lineal, donde en cada rincón asoman seres sorprendidos en una actitud ridícula que traspasa la norma y las buenas costumbres, siendo generalmente estos personajes ligados a la realeza y el poder; resultando un grabado rico en trazos, crea un tipo de mundo y ensoñación. En otros, satura el soporte con rayados en todas direcciones y grosores qué al observarlos con la debida distancia, descubrimos parte de una imagen que complementa la alegoría base. Son trazos, distribuidos y seccionados en diferentes lugares del plano, que abordan una visión fresca, audaz, atrevida y siempre en constante interpelación de quién observa.

 

Debemos reconocer que todo lo que nace, está naturalmente destinado a desaparecer, a tener una dolorosa decadencia; nos vemos obligados a sumergirnos en lo horrible de la desaparición, grupal, social, individual. En pocos momentos somos verdaderamente esencia primordial para la gestación y creación de manifestaciones de arte, sintiendo la felicidad y alegría por su ejecución y elaboración; debido a lo mismo y en paralelo, hemos sido mudos testigos del fracaso y deterioro paulatino de grandes obras gestadas al amparo de estados anímicos y condiciones materiales escasas y reducidas; para constatar una vez más que todo lo que nace, ahí mismo comienza su desaparición. Bajo esta premisa, ¿está destinada a la desaparición, y lo que es peor, al olvido; con más rapidez por los materiales utilizados: cómo el papel, la madera y el vidrio, los grabados? ¿La grisalla del ser y, por extensión, del cuerpo, también desaparece? La respuesta aflora de acuerdo a las expectativas y anhelos de los interesados en el tema.

 

El escritor Milan Kundera dijo algo así como que escribir significaba echar abajo el muro que nos impide ver algo que siempre estuvo a nuestra vista; y lo que debemos configurar es una legítima visión de lo visto, develando situaciones humanas que estaban ocultas.Y al recordar al escritor español Juan Goytisolo, que asevera que el arte, así como también a los artistas y los creadores, tienen muchas patrias y siempre más de una lo acoge.

 

Es sumamente beneficioso tener más de una patria, física, territorial, espiritual, artística y cultural; porque permite ser y estar en una y en todas las “patrias”, al mismo tiempo; lo que transforma al hacer artístico,  universalidad y trascendencia.

 

La plasmación por parte de los cazadores y pocos habitantes que “hicieron y construyeron hogar” en las cuevas, dibujando lo que veían en su cotidiano devenir, resultó la mejor forma para ver las cualidades inadvertidas, fortaleciendo las verdaderas capacidades de una promesa de existencia mejor. Consecuencia de esta condición revela que las verdades experimentadas son hechas – y deshechas también – por el hombre de acuerdo a lo observado, transformándose en una interminable corriente de comunicación entre las generaciones y un baúl de mensajes siempre más ricos que todas las interpretaciones y re-interpretaciones que brindemos al arte visual.

Guillermo Pallacán


(Chile). Dramaturgo, Gestor Cultural miembro de la Corporación Cultural Increpa organizadora del festival ARTErotica en Santiago de Chile.

Corresponsal de la ReVista OjOs.com en Chile.

Con la complicidad de las más importantes entidades culturales de Chile informarán sobre los más importantes acontecimientos y los procesos eróticos desarrollados para la celebración de próximos festivales.

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