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EDITORIALES

 ReVista OjOs.com     AGOSTO  DE 2013

Fernando Guinard por Darío Ortiz

LA SANTA INQUISICIÓN POSMODERNA

 

Un cordial saludo a las queridas Venus del MaReA y a los amigos censurados en las redes pertenecientes a las agencias de inteligencia de los países que se llaman a sí mismos desarrollados.

 

“El que dice la verdad, tal como es, sin adornos ni florecitas, siempre es el malo del paseo”, dice nuestra querida Venus del MaReA, la santandereana Luisa Fernanda Penagos.

 

Dicen que la red social más popular, censuradora, conservadora, espía y conductista, desaparecerá en los próximos tres años pues la juventud y los espíritus eróticos se trasladarán a otras redes más liberales.

 

Cumple dos años la ReVista OjOs.com de los amigos del MaReA. Se han publicado más de cincuenta artistas y más de cien exquisitas Venus, manjares deliciosos para los OjOs y el espíritu. Nuestros cómplices se han posicionado como exponentes de la libertad y el desorden contra los códigos establecidos.

 

Al contrario de Woody Allen que inventa mujeres neuróticas, arpías y prostitutas, la ReVista OjOs.com exalta mujeres creativas, insumisas, eróticas, guerreras y sensuales que ansían vivir en libertad y sin censura y comparten sus encantos y percepciones sobre esta asquerosa realidad.

 

OjOs grandes, diurnos y nocturnos espían, en los misterios de la noche, a sus habitantes festivos y lascivos para revelar historias vividas, propias y ajenas.

 

Es un gran halago saber que entre toda esa telaraña de sitios sociales dedicados a la prostitución, el tráfico de mentiras, la demagogia y el conductismo, el MaReA y la ReVista OjOs.com, comparten con sus seguidores y lectores un espíritu ateo y apolítico que informa, desembrutece, sensibiliza, erotiza y exalta la belleza y el talento para despertar a los dormidos.

 

Es un honor saber que somos censurados y vetados en la red social de Facebook cada vez que publicamos fotografías de cuerpos desnudos que exhiben pezones rosados y negros, conchas demoniacas  y falos hermosos que penetran umbrales húmedos para sembrar simientes.

 

Es también un orgullo que personajes siniestros y batracios se molesten con la hermosa portada de la revista ojos 21, donde Sandra Castaño, una hermosa bailarina, escritora y madre que ha vivido las desilusiones de los humanos, se expresa con su cuerpo y con su espíritu.

 

Es muy placentero compartir censura con los grandes representantes de la humanidad que estuvieron en el Índice de la Congregación de la Inquisición Asesina, alias Congregación para la Doctrina de la Fe, entre los que podemos citar ateos como Schopenhauer, Marx y Nietzsche, científicos como Galileo y Copérnico; escritores como Rabelais, La Fontaine, Zolá, Balzac, Víctor Hugo, Marqués de Sade, Stendhal, George Sand y Flaubert; pensadores como Montaigne, Descartes, Pascal, Montesquieu, Spinoza, Hume, Kant, Anatole France, André Gide y Jean Paul Sartre; sexólogos como el holandés Theodoor Hendrik van de Velde, autor del manual de sexo El matrimonio perfecto.

 

Y nuestra querida cómplice y Venus del MaReA, Alejandra Quintero, fue eliminada de la programación del Canal Capital por el victimario que prefirió seguir con el discurso de la violencia, la tortura, el llanto, el asesinato y la reparación a las víctimas de un conflicto armado causado por la estupidez de los combos que se han repartido el poder en este valle de lágrimas como son los de los López, los Ospina, los Gómez, los Lleras, los Santos, los Pastrana, los Rojas, los Gaviria, los Turbay, y los uribistas y sus seguidores genuflexos y corruptos.

 

¿Por qué no se retiran y dejan descansar en paz a este sufrido pueblo que los detesta?

 

Cuando en 1966, su Eminentísima Santísima Santidad Pablo VI suspendió el Índice de Libros Prohibidos, pude compartir mi texto relacionado con mi primer pajazo realizado en el colegio de San Bartolomé de la Merced, cuando era un bobito interno y matoneado.

 

Decía entonces: “La sociedad estrecha e himenoplástica, se conmueve con el advenimiento del nadaísmo como movimiento intelectual y del hipismo como movimiento generacional, y hereda sus secuelas de libertad, paz, amor, droga, sexo y rock and roll.

 

Estudiaba entonces con los jesuitas y desperté de un largo letargo un día que el maestro de Religión hablaba 
ex -cáthedra. Besar es pecado, decía entre otras cosas raras e inentendibles.

 

Cuando salimos al recreo y comentábamos las barrabasadas escuchadas, el tema de la masturbación entró en escena.

 

El que niega la paja niega la madre, dijo uno.

 

Al que se hace la paja le sale un pelo en la palma de la mano, expresó otro. Todos nos miramos la palma de la mano: como cosa curiosa yo era el único sin pelo.

 

Mi palidez inmediata y mi coloreada pena fueron un instante larguísimo. Por la noche, en la soledad de mi cuarto de interno, el sexto a la izquierda de una hilera interminable de celdas con vista a los nevados, perdí mi inocencia.

 

Mientras repasaba los apuntes de Religión, lo saqué, lo acaricié, se creció con rapidez y gracias a Marisol, desnuda y dispuesta en mi mente, de pronto, sin dar espera, un misil voló hacia el techo. El cuarto tenía una cama, un armario, una mesita para estudiar, un asiento y un cielo raso como de cuatro metros de altura. El líquido vivificante comenzó a escurrirse en forma de estalactita sobre mis apuntes, pero eso no era lo más grave: había que limpiar la mancha del techo. Ni siquiera con la ayuda de una escoba y una toalla humedecida y parado sobre la mesa, el asiento y un tarro de galletas, logre alcanzarla. En ese momento decidí no confesarme más. Me imagine la romería de gente que deseaba corroborar la potencia de tantos años de inocencia”.

 

Las obras más famosas y admiradas en los grandes museos son las que plasman cuerpos desnudos y procesos eróticos. Podemos citar la Venus del espejo, de Velásquez, en la Galería Nacional de Londres. La maja desnuda, de Goya; Las tres gracias, de Hans Baldung Grien; Adán y Eva, de Alberto Durero; Adán y Eva, La Bacanal, Dánae, Ofrenda a la diosa de los amores, Venus recreándose con la música y Venus recreándose con el amor y la música, de Ticiano; Susana y los viejos, Judith y Holofernes y La Dama que descubre el seno, de Jacopo  Robusti, el Tintoretto; Diana y sus ninfas sorprendidas por faunos, Ninfas y sátiros, El Juicio de París y Las Tres Gracias, de Pedro Pablo Rubens; y Bacanal, de Nicolás Poussin, todas ellas en el Museo del Prado, en Madrid.

 

El baño de Diana, de Francois Clouet, las tetas esplendorosas de La reina Thomyris, de Giovanni Antonio Pellegrini; Angélica encadenada, de Jean Dominique Ingres; Las bañistas, de Édouard Manet; La bañista del grifón y La bañista secándose la pierna, de Auguste Renoir; y el Desnudo, de Pierre Bonnard, en el Museo de Sao Paulo.

 

Apolo y Marsias, de Perugino; Diana Cazadora y La duquesa de Villars y Gabrielle d`Estrèes, de la Escuela de Fontainebleau; El concierto campestre, de Giorgione, La Venus del Pardo, de Ticiano; El sueño de Antíope, de Coreggio; Betsabé en el baño, de Rembrandt; El desembarco de María de Medicis en Marsella, de Rubens; Diana saliendo del baño, de Boucher; Las bañistas, de Honoré Fragonard; El rapto de las Sabinas, de Louis David; La fuente, El baño turco y La gran Odalisca, de Jean Dominique Ingrés; La muerte de Sardanapalo y La libertad guiando al pueblo, de Delacroix, en el museo del Louvre en París.

 

El almuerzo en la hierba y Olimpia, de Edouard Manet; El baño, de Edgar Degas; Bañistas, de Paul Cezanne; Torso de muchacha y Bañistas, de Auguste Renoir; Vairumatti, de Paul Gauguin, en el Museo del Jeu de Paume de Luxemburgo.

 

Diana de Poitiers, de la Escuela de Fontainebleau, La primavera, de Arnold Bócklin; Cinco bañistas, de Paul Cézanne; Los dos hermanos, de Picasso, Diana en el baño, de Palma el Viejo; Susana y los viejos, de el Tintoretto; Júpiter e Io, de Coreggio; Elena Fourment y Angélica y el ermitaño, de Pedro Pablo Rubens, en el Museo de Viena.

 

Y después de algunas versiones que no satisfacían las expectativas de ser un proyecto digno, porque era como un catálogo disfrazado de libro, he terminado la versión definitiva y última de El Espíritu Erótico XXI.

 

Los textos, aparte del autor, son del poeta Jotamario Arbeláez con el prólogo de La segunda venida; de Álvaro Chaves Mendoza sobre El erotismo prehispánico, y de Ángel Beccassino titulado El Espíritu Erótico XXI.

 

En el libro se hace mención y se publican obras de artistas muertos, vivos y extranjeros que han tenido una importante participación en el desarrollo del arte erótico colombiano a través de su historia y en los procesos de El Espíritu Erótico y el MaReA.

 

Se encuentran entre ellos: Luis Alberto Acuña, Débora Arango, Feliza Bursztyn, Luis Caballero, Francisco Antonio Cano, Carlos Correa, Andrés de Santa María, Miguel Díaz Vargas, Epifanio Garay, Ignacio Gómez Jaramillo, Pedro Nel Gómez, Leonel Góngora, Efraím Martínez, Darío Morales, Domingo Moreno Otero, Alejandro Obregón, Saturnino Ramírez, José Rodríguez  Acevedo, Hernando Tejada, Tiberio Vanegas, Mauricio Achury, Andrés Darío Alarcón, Fabiola Alarcón, Jim Amaral, Miguel Angarita, Adriana Arjona, Rosenell Baud, Ángel Beccassino, Mario Andrés Bermeo, Marlène Bisson, Flor María Bouhot, Fernando Botero, Emilia Castañeda, Henry Celis, Gilberto Cerón, Óscar Cerón, Enrique Colina, Hernán Darío Correa, César Correa, Soraya Cristo, Dioscórides, Hugo Dubón, Rafael Dussan, Eduardo Esparza, Isabella Fendi, Rodrigo Fernández, Umberto Giangrandi, Adriana Gómez, Ana María Gómez, Leonilda González, Mario Gordillo, Carlos Granada, Nadia Granados, Filomeno Hernández, Álvaro Hurtado, Iván Hurtado Lorenzo, Edgar Francisko Jiménez, Tania Kohn, Ángel Loochkartt, Germán Londoño, Pablo Maire, Fernando Maldonado, Jorge Mariño, Hugo Martínez, Octavio Mendoza, Carlos Monsalve, Eivar Moya, Armando Múnera, Ismael Olabarrieta, Nelly Otero, Darío Ortiz, José Domingo Osorio, Rafael Penagos, Freddy Pereyra, Augusto Rendón, Jaime Rendón, Iván Rickenmann, Emilce Rivera, Maribel Rivera, Carlos Rivolta, Carlos Enrique Rodríguez Arango, Rómulo Rozo, Carlos Sablón, Gabriel Sacasas, José Orlando Salgado, Jorge Serrano Sanmiguel, Alejandro Spynoza, Walter Tello, Felipe Urrutia, Ricardo Alipio Vargas y Mauricio Zequeda.

 

Y poemas y citas de los siguientes escritores: Woody Allen, Guillaume Apollinaire, Gonzalo Arango, Pietro Aretino, Jotamario Arbeláez, Georges Bataille, Porfirio Barba Jacob, Lorena Barquet, Charles Bukowski, Cicciolina, E.M. Cioran, Julio Cortázar, Marcel Duchamp, Marx Ernst, Allen Ginsberg, Raúl Gómez Jattin, Constantino Kavafis, John Lennon, Edward Lucie-Smith, Roberto Matta, Guy de Maupassant, Gabriela Mistral, Otto Mühl, Pablo Neruda, Teresinka Pereira, Pablo Picasso, Agueda Pizarro, Miguel Rasch Isla, Álvaro Restrepo, Mario Rivero, Muriel Rukeyser, Jaime Sabines, Sonia Sánchez, José Asunción Silva, Raymond Souster, Paul Verlaine, Walt Whitman y X - 504.

 

Los contenidos del libro son: El espíritu erótico, Segunda Venida por Jotamario Arbeláez; El erotismo prehispánico, por Álvaro Chaves Mendoza; Para amantes estéticos, El espíritu erótico, El arte erótico en Colombia, El proceso erótico, Cuerpos fragmentados, El juego perverso de las muñecas y los fetiches, El sexo en tres dimensiones, Luces y sombras erotizadas, El folclor zoofílico, y ¿Qué es el MaReA?, por Fernando Guinard. Y El Espíritu Erótico XXI, por Ángel Beccassino.

 

El proceso sigue: Hay que recolectar la obra prometida para ayuda del proyecto y la donación al MaReA, conseguir un sitio para realizar la exposición de la obra para la venta, y otro para presentar el libro en un espacio digno con un buen coctel y asistencia de los artistas cómplices de este proyecto.

 

Y a continuación algunas obras que están a la venta, por si alguien está interesado en comprar para su placer estético y como inversión y ayuda a los procesos del MaReA, el primer museo de Arte Erótico de América.

 © ReVista OjOs.com

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