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EDITORIALES

 ReVista OjOs.com      SEPTIEMBRE DE 2012

Fernando Guinard por Darío Ortiz

DICTADURAS, CENSURAS, LIBERTAD Y DESORDEN

 

"Una sociedad que tiembla no puede pensar, ese es el daño más grave del absolutismo político y de la intolerancia religiosa. El pueblo de cívico y actuante, se vuelve horda genuflexa a los pies de sus verdugos; las virtudes se borran sustituidas por la exhibición de fanatismos que suelen ser su caricatura.

Los seres humanos nunca hacen el mal de manera tan completa y feliz como cuando lo hacen por una convicción religiosa".

 

Blaise Pascal

(1623-1662)

 

"El ateísmo es el vicio de unas pocas personas inteligentes".

 

Francois Marie Arouet (Voltaire)

(1694-1678)

 

Abajo todos los dogmas religiosos y filosóficos - no son más que mentiras - ; la verdad no es una teoría, sino un hecho, la vida misma es la comunidad de hombres libres e independientes. Es la santa unidad del amor que brota de las profundidades misteriosas e infinitas de la libertad individual.

 

Mijail Bakunin

(1814-1876)

 

La indignidad de un artista es satisfacer las demandas de sus lectores o clientes.

 

Pier Paolo Passolini

(1922-1975)

 

No es dureza de corazón o pasiones malignas lo que conduce a ciertos individuos al ateísmo sino más bien una escrupulosa voluntad intelectual.

 

Steve Allen

(1921-2000)

 

La ciencia no deja mucho espacio ni para milagros ni para Dios.

 

Stephen Hawking

(1942)

 

No hay que ceder ante la seducción y el confort que ofrece satisfacer las demandas de los lectores, clientes, dioses humanizados, dictadores o cualquier estúpido, de esos que abundan, que siempre quieren que uno haga lo que ellos dicen, para cometer el crimen más escabroso que es el de cerrar la jeta sin ponerse pálido ni colorado.

 

La censura es el arma más letal y hay que destruirla para romper las cadenas que impiden la libertad de expresión y el espíritu de la creatividad.

 

Es el arma por excelencia de los dictadores y los dogmáticos que copian doctrinas cuyos contenidos impiden la confrontación de ideas para controlar y subyugar a los espíritus inquietos.

 

Los propagandistas de los dictadores influyen con sus doctrinas para cambiar y controlar las personas y las colectividades de forma subyugada y condicionada.

 

Todos los grandes dictadores de la historia han asesinado héroes que conocen su destino incierto, y los soportes donde quedaron plasmadas sus ideas y descubrimientos.

 

Los extremistas dictatoriales y doctrinarios manipulan la homogeneidad de pensamiento a través de propaganda oficial en todos los medios de comunicación, fábricas de mentiras que operan como una aplanadora que aniquila el despertar de las percepciones.

 

La magnificencia del régimen se escucha en las horas de más alta sintonía cuando los lameculos entrevistan a sus patrocinadores.

 

Y cuando reparten, en las esquinas estratégicas, panfletos disfrazados de periódicos que vomitan falsedades que menoscaban las verdades para que las masas se amolden al establecimiento.

 

La censura limita al individuo y sus potencialidades, controla al colectivo en sus acciones, copia de las doctrinas dictatoriales el control de los establecimientos educativos y los centros de pensamiento para que no existan fisuras en la ideología dictatorial que defiende un orden social y una buena moral ficticia.

 

La dictadura basó todas sus acciones en la teoría de que existen culturas legítimas (verdaderas) y culturas ilegítimas (falsas), y es el Estado (o las Fuerzas Armadas elevadas al sinónimo de Patria y llamadas a asumir el poder) el encargado de salvaguardar la buena fe de aquellos indefensos que son atacados por la amoralidad y la subversión.

(Bossie, 2006: 24).

 

El miedo es la más efectiva herramienta de represión y al operar en masa, permite la manipulación del subconsciente individual y del consciente colectivo.

 

Un aparato de censura se convierte en un adoctrinamiento cotidiano cuya homogeneidad ideológica constituye para el Estado la condición primordial de su legitimidad y de su fuerza. Así pues, el carácter monolítico de la masa aparece como la condición necesaria y suficiente de la fuerza del régimen.

 

La parsimonia del pensamiento es una posición que resulta muy cómoda desde la modorra de limitarse a escuchar y obedecer sin tomarse la molestia de cuestionar, ni mucho menos el riesgo de combatir, incluso con nuestros propios prejuicios.

 

Nunca me gano una beca ni un premio ni nada. Piensan que me estrangularán por ser libre y diferente.

 

Me han negado el acceso a distintas instituciones donde puedo comunicar mi experiencia con el espíritu erótico, el arte erótico, la libertad, el desorden y mi eterno discurso de enseñar a aprender a desaprender lo aprendido a los ignorantes y a los adoctrinados.

 

Pido disculpas a los lectores y veedores, a los amigos, cómplices y Venus del MaReA por la demora en la publicación de este número que rompe nuestros propios esquemas y que está dedicado al tema de las dictaduras y las censuras ejercidas por los enemigos públicos más destacados en la historia de las civilizaciones, sociedades y religiones, caracterizados por su malparidez infinita. Seres desalmados, asesinos, dogmáticos, supersticiosos, insensibles con poder y dinero que han pagado sus crímenes.

 

Más tarde que nunca, siempre aparecen seres dignos que los enfrentan con valentía, paciencia, inteligencia y cobran sus bellaquerías.

 

La portada de este número fue realizada por el gran amigo y maestro Pablo Maire, chileno radicado en Perú, artista integral, multidisciplinario y multidimensional que se caracteriza por su espíritu creativo que se sale de los moldes establecidos y aporta una nueva visión estética de sensaciones y percepciones plagada de imaginación, espíritu contestatario, grandes dosis de veneno y humor fino que causa placer a los amantes estéticos y repulsión a los estúpidos que invaden el mundo de las insensibilidades y banalidades.

 

Es gran amigo y afectuoso en el trato cotidiano. Sus obras duran en las redes sociales, lo que dura un virgo en un seminario: un instante larguísimo.

 

Aprovecho la oportunidad para agradecer a nuestro querido amigo Carlos Genaro Matus, ideólogo sin doctrina de este proyecto que tiene el apoyo y solidaridad de los más importantes artistas que aman la estética y los comportamientos culturales eróticos con toques de picardía, ironía, insinuación, desmadre máximo y espíritu que seduce con su aire delicioso.

 

Es un placer iniciar la participación de un personaje insólito, el incomparable escritor y maravillosa persona que es Joaquín Bretón cuya vida es una percepción de extraños personajes que han dejado huellas de realidades maravillosas para ser plasmadas por un inventor de vivencias extraordinarias.

 

Después de un año de dicha, sudor y lágrimas el proceso del museo y su ReVista OjOs.com se han decantado.

 

En el mundo del arte como en todas partes también hay bandidos, lameculos y traidores que siempre salen con tistiristis.

 

Los grandes procesos no siempre pertenecen a los más poderosos o a los que tengan más fábricas de mentiras.

 

 “La censura es el arma más nociva y desleal… Pretende borrar todo vestigio, suprimir la memoria y en  consecuencia someter la identidad. El proceso creativo (artístico, político, filosófico) siempre ha sido víctima de calumnias, difamaciones, oscurantismo y destrucción”, dice David Alexander Calderón Beltrán en la Revista Contestarte de los alumnos de la Universidad Nacional que trata sobre la censura.

 

Nuestras culturas aborígenes fueron arrasadas por los centauros que destruyeron la herencia cultural y la justificaron con razones políticas, religiosas, ideológicas, supersticiosas y egocéntricas.

 

Han sido censurados los grandes filósofos, científicos, novelistas y dramaturgos por decir lo que piensan.

 

La campaña propagandística muestra la magnificencia del régimen, fragmenta la memoria.

 

Habrá muchas sorpresas y se pisarán muchos callos.

 

Nunca me amoldé al establecimiento así me hayan tentado con el estrangulamiento económico.

 

Mis ideas son claras y enfrento con las armas de la razón a los pusilánimes y a los saboteadores, por eso no me dejo enajenar ni dejo limitar mis potencialidades, tampoco controlo a los que caminan conmigo.

 

Los dogmáticos controlan la educación y los centros de pensamiento, los medios de comunicación son herméticos y defienden el orden social en este desorden de mierda, buena moral y costumbres de una partida de cabrones.

 

Quiero rescatar unos textos de los muchachos que habitan el último número de la Revista Contestarte, realizada por estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, a quien apoyamos en la muestra Censurarte, Obras Censuradas y Obras de la Colección del MaReA, realizada en el edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas, Rogelio Salmona, en el Espejo de agua. El contenido está dedicado al escabroso tema de la censura que ellos trascendieron con altura a pesar de las imposiciones de la burocracia conductista.

 

La parsimonia del pensamiento es una posición cómoda desde la modorra de limitarse a escuchar y obedecer, sin cuestionar ni debatir.

 

Un aparato de censura logra que el adoctrinamiento sea tomado como algo natural.

 

El conocimiento nos hace responsables y el silencio nos hace cómplices.

 

La domesticación de las conciencias implica la indolencia, la resignación, el pensar en pequeño, la mentalidad del buen pobre, gente que renuncia a sus derechos y se acostumbra a la injusticia, a la corrupción y a los atropellos del estado.

 

O se dice todo o no se dice nada.

 

¡Auxilio! ¡Socorro!

 

Hay muy pocos países en América que no han tenido dictaduras como Costa Rica, Jamaica, Belice, Estados Unidos y Canadá.

 

Los dictadores trascendentes han sido los asesinos más terribles de la historia y los censuradores más abyectos.

Casi todos los países han experimentado esta recua de hijos de puta. El austro húngaro Adolfo Hitler (1889-1945), triorquista, pintor frustrado el malparido, fue el líder, ideólogo y miembro original del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores en Alemania entre 1933 y 1945. Ocupó los cargos de canciller imperial y comandante supremo de las fuerzas armadas alemanas entre septiembre de 1939 a abril de 1945. Eliminó millones de judíos, mató innumerables inocentes en su deseo de lucha eterna de la especie humana y la exquisitez de la raza aria.

 

Casi todos los países de otras geografías y otras épocas han sido castigados con esta especie asquerosa de gobernantes como Francisco Franco de España, militar, político y dictador; el georgiano José Stalin de la Unión Soviética, alumno de jesuitas que moldeó el espantoso régimen de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS); el italiano Benito Mussolini, fundador del fascismo que llevó a uno de los países más bellos y sensibles del cosmos a una desastrosa intervención en la II Guerra Mundial; el pincher francés Napoleón Bonaparte, militar y emperador, autor de frases memorables como esa que dice que “Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo”, “Las guerras se hacen por honor, dinero o amor”, “El miedo y el interés mueven el mundo”.

 

Otros casposos fueron el iraní Saddan Husayn Tikrit, el libio Muammar Al- Gaddafi, el chino Mao Zedong, el español Miguel Primo de Rivera, el genocida camboyano Pol Pot, el rumano Nicolae Ceausescu, el ruandés Mobutu, el serbio Slobodan Milosevic, el ugandés Idi Amin, todos violadores de los derechos humanos, asesinos y persecutores étnicos.

 

1. Calderón Beltrán David Alexander. Citado en: EL VELO, LAS CADENAS Y LA MORDAZA.

HISTORIA DE LA CENSURA: El afán del adoctrinamiento y el temor al pensamiento. Revista

Contestarte. #12. Septiembre de 2012

2. Ingenieros José. Citado en: Censura contra las artes y el pensamiento. #1. Julio - Septiembre de 1964

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