(57) 319 2930843

(57) 318 3269478

COLABORADORES / DANIEL DE CULLÁ

 ReVista OjOs.com    JUNIO DE 2016

MANIFIESTO DE LA CIENCIA CONTRA LA OFENSIVA DE LA RELIGIÓN CATÓLICA

 

Cuando al final de la edad media, la razón y la ciencia consiguieron desprenderse del dogmatismo de la fe con el surgimiento de la ilustración y de la modernidad, la religión, arrinconada por la racionalidad científica, actuó a la defensiva y proclamó la independencia entre fe y razón para proteger a la primera del descrédito con que la señalaba la segunda. Los científicos volvieron a sus quehaceres y se olvidaron de la religión, cuestión que creyeron definitivamente cerrada dada la evidencia de su falta de base empírica y fundamento filosófico. La religión, sin embargo, nunca aceptó de buen grado la separación entre fe y razón, e intentó siempre que pudo someter las evidencias científicas a sus concepciones dogmáticas. Y así asistimos hoy en día a una nueva cruzada de la fe, en la que la religión pretende tergiversar los hechos científicos e invadir el espacio público imponiendo a los demás unas creencias que no deberían salir en ningún caso del ámbito privado. Después de decenios en los que la religión permanecía en segundo plano debido a cierto complejo de inferioridad ante los éxitos de una ciencia que le sacaba los colores, ha salido de su retiro forzado con un entusiasmo tan desbordante como dogmático con la intención de dirigir a la sociedad hacia unas posiciones sin fundamento científico, en una especie de regreso a un pasado medieval. Sentimos un profundo respeto tanto por los creyentes como por su anhelo subyacente de encontrar respuestas vitales a la pregunta del sentido de la realidad. Sin embargo, no podemos aceptar que un tipo de pensamiento arcaico como el religioso que, en muchos aspectos, puede calificarse de pensamiento mágico, pretenda dirigir la sociedad como si aún nos hallásemos en una edad media sometida al fundamentalismo de unas creencias ajenas a la evidencia científica y a un integrismo inmune a cualquier razón filosófica. De la misma forma que en el pasado la religión atacó la geología porque sus descubrimientos estaban en contradicción con la Biblia, niega ahora las evidencias de la evolución de las especies con la ocurrencia del diseño inteligente lo mismo que pretende que creamos que existe una persona en un óvulo recién fecundado como si estuviésemos ante algún tipo de suceso mágico repentino, cuando todos los datos científicos muestran que la aparición de una persona es un proceso gradual a medida que madura su sistema nervioso central. Las creencias religiosas no serían tan criticables si no fuese porque pretenden imponerse a los demás, condicionando cuestiones prácticas como, por ejemplo, la investigación con células madre, la interrupción voluntaria del embarazo, el derecho a una muerte digna o los matrimonios entre personas del mismo sexo. Su defensa sin fundamento científico de que existe una ley natural, un derecho natural, que está por encima de las personas no es más que un intento de imponer sus dogmas fundamentalistas a los demás. Se ha acusado a la ciencia de ser sólo una creencia más, pretendiendo así ponerla a la misma altura que cualquier creencia religiosa. Sin embargo, esto no es así dado el carácter autocrítico de la ciencia y de la razón. La razón ha sido examinada y criticada exhaustivamente, tanto desde el ámbito filosófico como desde el científico, y los cambios que se han producido en los dos últimos siglos muestran hasta qué punto se ha corregido la metodología científica. La razón es inherentemente crítica consigo misma y siempre se pone en cuestión mientras que la fe sólo pretende defender el dogma religioso contra cualquier evidencia o argumento que se le presente. Por todo esto, consideramos que, ante esta ofensiva en toda regla del dogmatismo religioso, la ciencia tiene que volver a levantar la voz, desde las ciencias naturales hasta las ciencias humanas pasando por las ciencias sociales, y dejar claro que la tergiversación a la que somete la religión la evidencia científica y los sofismas en los que enreda los argumentos filosóficos resultan inaceptables en pleno siglo XXI. Estamos dispuestos a entendernos con los creyentes y a comprenderlos desde posiciones antropológicas, psicológicas y sociológicas, especialmente a los creyentes de base que no participan en esta cruzada de la religión institucional y conservadora; pero resulta inadmisible que los ciegos pretendan señalarles a los que ven hacia donde debe caminar la sociedad y quieran hacerlo, además, con una suficiencia tan prepotente como fuera de lugar, y más propia de un fundamentalismo medieval que de una persona racional y moderna. Así le pedimos a la religión que regrese al ámbito privado del hogar de cada cual, de donde nunca debió salir, y a los poderes públicos que defiendan a la sociedad de esta ofensiva integrista trasnochada que pretende invadir el espacio público substituyendo la racionalidad científica por el dogmatismo religioso y retrotraernos a una época medieval que ya creíamos superada.

 

Souhaitez vous « être au bureau sans y être » ¡Oui je le veux!

 

Híperculo Don Quijote: Un cuadro pintado con el culo

 

La pintura Lienzo-Óleo-Culo fue expuesta en el Centro de Arte Contemporáneo Espacio Tangente, en Burgos. Esta obra fue pintada con el culo por el pintor y poeta Daniel de Cullá, uno de los personajes más inolvidables que han asumido nuestra amistad.

 

Híperculo Don Quijote produce un buen efecto y buen efecto produce a la vida del inteligente pueblo. Yo me he acercado desde Guadalajara a contemplarle y no he podido menos de exclamar - ¡Qué cuadro nos acaba de pintar el compañero! - ¡Lo que vale un cuadro pintado con el culo! - ha dicho una jovencita espectadora. Y otro, el listillo de turno, nos ha dejado su comentario: -Híperculo don Quijote es un Goyita sacado de detrás del cuerpo de La Maja Desnuda, dehors de l’autre cote du lit-. ¿Y, qué ha dicho el pintor? - Gracias mi amigo, mi amiga, por venir a ver mi querido adorado El As de Oros. Aquí tienen principio y fin mis sentimientos y la segunda jornada.

 

Culo culeando lalala lero

Yo soy un pintor culero

tambien soy tonadillero

yo he hecho pues señoras y señores

aqueste cuadro lalala lero

aqueste crado

a que dio fin

ni más ni menos

que mi culo pintorero, lalala lero.

Daniel de Cullá

(España, 1945). De origen castellano aragonés. Tras años de pobreza y soledad, muy joven, se fue a estudiar a los Seminarios de Segovia y Madrid.

Más tarde, cuando abandonó

los estudios de Magisterio y Filosofía y Letras viajó a Inglaterra, Países Bajos y Francia donde estudió las lenguas madres de los

países que visitó. En ese periplo trabajó como portero

nocturno en hoteles, tostador de pan y ayudante de  cocinero.

Poeta, escritor, ensayista, pintor y fotógrafo, es miembro

fundador de las revistas literarias Gallotricolor y Flash

Republicano. Su producción y publicaciones se han multiplicado sin cansancio. Figura destacada de la literatura universal, está

considerado como el gran poeta de Castilla. Su poesía es transparente y en ella

brillan ricas imágenes de corte surrealista.

Su tema favorito es el Amor. Su obra Las Bragas del Maromal fue llevada al teatro. Miembro de la Asociación Colegial de Escritores de España.

En la actualidad participa en espectáculos que funden

pintura, poesía, música y teatro.

Dirige la revista de Arte y Cultura ROBESPIERRE.

Daniel de Cullá

Hiperculo don Quijote. Un cuadro pintado con el culo, 2007

Óleo sobre lienzo

 

Expuesto en la Galería de Arte del Centro de Arte Contemporáneo Espacio Tangente de Burgos desde Noviembre de 2007 a Noviembre de 2008.

Su exposición permanente aparece en Orgasmatrix.

El Óleo-Culo se encuentra en una Galería de Arte del SOHO londinense

 

 © ReVista OjOs.com

Se prohíbe la reproducción de cualquiera de los contenidos de la ReVista, así como su traducción  a cualquier idioma sin autorización de su titular. Email: fernando.guinard@gmail.com / Teléfono: (57) 318 3269478 - 319 2930843 Bogotá, Colombia