(57) 319 2930843

(57) 318 3269478

CONFESIONES

 ReVista OjOs.com     MAYO  DE 2012

Fernando Guinard por Darío Ortiz

Fernando Guinard por Fernando Maldonado

 

ESPUMAS DE VIDA


La verdadera obra de arte es la vida.

Me encanta la gente que sonríe y tiene sentido del humor. El padre Llano en su columna dominical de El Tiempo habló bellezas sobre los cuerpos desnudos de las mujeres como objeto de culto y admiración. “La sonrisa es la espuma de la vida, un beso a la vida que luce más que la flor en el jardín, es la alegría de vivir. Sonreír no cuesta nada. . . La sonrisa es la antesala del amor. Aprenda siempre a saludar con una sonrisa y a decir adiós”.

 

Cambian los tiempos.

 

Me gusta trabajar con humanos libres, imaginativos y creadores que se expresan con inteligencia y comparten sus talentos sin miedo ni hipocresía.

 

Cuando me emborrachaba con el maestro Augusto Rivera Garcés, que en agosto de este año cumple 30 años de haber partido, decía una frase maravillosa: “Todas mis mentiras son con recibo”.

 

Fue el primer artista que conocí y tenía la lengua más viperina del universo, todo le importaba un culo, todo, menos pintar, dibujar y beber. “Cambio cien años de Gloria en el Louvre por una tarde de amor en la playa”, decía.

 

Era un gran artista en un país plagado de artistas donde muy pocos son geniales. Y repetía a menudo la frase del Martín Fierro que dice: “Lo que pinta este pincel ni el tiempo lo ha de borrar, no pinta el que tiene ganas sino el que sabe pintar”.

 

Pasó la semana santa con su carga de ignorancia y dogmatismo, y el Festival de Teatro con precios accesibles a gente muy adinerada; y terminó la feria del libro donde los escritores buenos y malos invitan a sus amigos para que escuchen sus creaciones escritas en vez de hablar sobre las lecturas que los enamoran; y se realizó la exposición Fragmentos del MaReA en la facultad de Artes de la Pontificia Universidad Javeriana.

 

La bruja Violeta o la desquiciada Punkarra me dice que le hable de cerca al oído para que mis palabras se metan en su sangre que es un infinito mar con eternas profundidades.

 

Y la poeta siria de 16 años me dice que en su país ha habido más de ocho mil muertos porque el dictador Bashar Al Asad no quiere dejar la presidencia donde lleva encaramado más de 40 años.

 

Y el poeta Joaquín Sabina me dice que nunca tuvo más religión que el cuerpo de una mujer.

 

“El cuerpo ha perdido su dimensión sagrada. Diariamente lo vemos mutilado torturado, asesinado. Se trata de rescatar el cuerpo individual para respetarlo, habitarlo, para amarlo con una dosis de sano de narcisismo que se equipare a la autoestima” dice Álvaro Restrepo.

 

La mujer como el vino no es más sabrosa por tener mejor cuerpo sino por la acidez de sus umbrales húmedos que no están madurados y saben a gloria.

 

Entre más jóvenes y más humildes los vinos y las muchachas, más rica sabe la cepa que es más bebible y abordable y mejor se complementa con la saliva.

 

Los erotómanos somos creadores de dichas obvias y secretas.

 

Los cuerpos desnudos son armonía, energía, éxtasis y humildad con un valor universal y eterno.

 

Tengo ojos que captan la exaltación de una mirada cómplice plasmada en un gesto congelado para la eternidad.

 

Algunas personas piensan que la fotografía es incapaz de crear abstracciones estilizadas de los objetos y los cuerpos desnudos, dizque porque es un instrumento de captación y reproducción óptica.

 

Para contradecir esto invité a la artista francesa Marlène Bisson quien cubre sus objetos del deseo con atmósferas, luces y sombras plagadas de mágico erotismo.

 

Los fotógrafos de cuerpos desnudos plasmados en atmósferas creativas buscan la perfección de los modelos que despiertan su espíritu erótico. Los observan desde infinitos planos y diferentes OjOs, los oscurecen o iluminan como les place para lanzarlos a las Pléyades.

 

El desnudo es una forma de arte. Los detalles una forma de expresión.

 

Cuando estamos desnudos es cuando más desnudos nos sentimos.

 

Cuando miro el cuerpo desnudo y exquisito sin la rigidez de la inexpresividad me transporto a la dimensión de la dicha donde cada músculo y turgencias en acciones congeladas excitan mi sensibilidad de coleccionista de momentos placenteros, porque los desagradables los supero con mi ego toreado en las plazas más bravas de la deslealtad.

 

Me gustan las mujeres jóvenes que tienen los pechos ni muy grandes ni muy pequeños, y los pezones oscuros, las nalgas voluptuosas y una cintura deliciosa que pueda caber entre mis brazos.

 

Cuerpos desnudos de estirpe griega y perfección de formas como el de Policleto.

 

Cuerpos desnudos ensalzados por fotógrafos muy sensibles y por pintores de extrema factura. Prefiero a las mujeres que me regalan un poco de ternura a las que me azotan.

 

Para mí el trabajo también es un placer y la conciencia es su protagonista.

 

Escribo muy simple y muy desnudo.

 

Por eso hiero.

 

Expreso lo que siento así esté prohibido por los idiotas.

 

Me acusan de pertenecer a la secta de los polígamos mormones porque tengo algunas amigas que me acarician con sus encantos y son aves del paraíso que sólo se posan donde les conviene.

 

Exalto la seducción.

 

 © ReVista OjOs.com

Se prohíbe la reproducción de cualquiera de los contenidos de la ReVista, así como su traducción  a cualquier idioma sin autorización de su titular. Email: fernando.guinard@gmail.com / Teléfono: (57) 318 3269478 - 319 2930843 Bogotá, Colombia