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CONFESIONES

 ReVista OjOs.com    MAYO DE 2016

Fernando Guinard por Darío Ortiz

Fernando Guinard por Fernando Maldonado

 

COLECCIONISTA DE MOMENTOS

 

Después de un insoportable viaje en Transmilenio con peleas y disputas entre la chusma, sentí envidia de los "dotores" popólíticos que se trasladan con sus grandes posaderas en cómodos vehículos oficiales escoltados por hombres armados que los protegen de sus millones de enemigos. La lluvia acompañó mi periplo hacia el auditorio Germán Arciniegas, de la Biblioteca Nacional de Colombia, para el homenaje en honor del maestro y político Carlos Gaviria (Sopetrán, Antioquia, 8 de mayo de 1937 – Bogotá, 31 de marzo de 2015) realizado por Consuelo Gaitán, directora de la Biblioteca, quien abrió el evento con sentidas palabras que hicieron brotar lágrimas en algunas admiradoras de alta sensibilidad.

 

Y dijo:

 

“Sería una impostura no decir abiertamente que hoy es un día triste. Que el último año ha estado velado por una tristeza que, por supuesto, tiene una causa y es la que nos convoca: nuestro país no cuenta más con la lucidez y la integridad de Carlos Gaviria.

 

Un demócrata a ultranza, defensor del respeto y la tolerancia por las ideas ajenas, un pedagogo tan eficaz que, estoy segura, habría contribuido sin duda a hacer entender en qué consiste la justicia transicional que se está perfeccionando en la Habana; que no es impunidad abrir puertas distintas para la reconciliación y, que más vale dialogar con los contradictores que excluirlos de la sociedad.

 

Su originaria forma de hacer política desde el ejercicio de la jurisprudencia, aplicando sus convicciones de hombre liberal y laico dejó una impronta que aún no hemos reconocido cabalmente como una extraordinaria conquista para nuestro país.

 

Gaviria creía en las instituciones y a través de ellas defendió sus principios y supo aplicarlos en beneficio del Estado colombiano, del cual reconocía tanto su imperfección como sus posibilidades: el infortunio de nuestros esfuerzos como nación y el enorme futuro que por ende tenemos por delante. Sus certezas sobre el valor de la palabra, unidas a su férrea coherencia, le condujeron por un camino en el que, si les digo con sinceridad, nunca se sintió cómodo: a Gaviria no le gustaba la praxis política.

 

Esas interminables reuniones en donde los interlocutores aporreaban el lenguaje y la gramática y en las que dejaban translucir o bien sus intereses personales, o un torpe clientelismo, o el afán de poder, no eran lo suyo. Sin embargo, se movía en la plaza pública con soltura y elocuencia y en ocasiones hipnotizaba con sus argumentos: desde allí ejerció una política puesta al servicio de la democracia y de la convivencia pacífica, las cuales consideraba imperativo conquistar, tanto como formar ciudadanos libres y autónomos con el único fin de construir una sociedad más justa y decente.

 

De Carlos Gaviria Díaz se han dicho muchas cosas. Antonio Caballero señaló en un momento que los líderes de una colectividad estaban adheridos gracias a sus babas, capaces, incluso, hasta de sostener lo insostenible. Fernando Garavito, por su parte, indicó que en él se revelaba “un luminoso e intuitivo proceso de selección natural de las ideas”.

 

Algunos han dicho que destilaba un sentido del humor despiadado e impío y él afirmó sobre sí mismo que era un pésimo estratega. Para nosotros fue un hombre cercano, jovial y entrañable; un ser humano con quien era posible elevarse a las cimas más encumbradas de la filosofía, de la literatura y el arte con un espíritu constantemente gozoso y una avidez intelectual insaciable. Decía lo que pensaba y hacía lo que decía. Y qué delicia de conversador.

 

No era nada fácil tratar de ser un interlocutor a la altura de su lucidez como lector. Algo que dejó su impronta, como una especie de gimnasia mental que debía ejercitarse día tras día fue su incorregible sentido del humor. No lo perdió jamás, incluso cuando fue objeto de infames calumnias, de amenazas y violentos ataques. Para los necios tenía siempre un verso de Borges, una sentencia de Sócrates, la línea de un tango, una anécdota de Bertrand Russell…

 

Fue un privilegio haber recorrido un trecho del camino junto a él, haber sido testigos de su rigor intelectual, de su valentía y reciedumbre, de su ejercicio continuado de una ética humanística expresada en un hermoso lenguaje. Y como humanista fue un obstinado utópico. Recuerdo un artículo suyo en donde hace una sugestiva descripción del espíritu de El Quijote y que se aplica perfectamente a él mismo: “Juzgar loco al hidalgo manchego es denostar la postulación de un mundo impecable, aunque metafórico, el único donde la utopía que no tiene lugar puede tenerlo. La ineptitud de los medios elegidos para llevar a cabo la hazaña (un rocín extenuado, una lanza endeble y mohosa y un escudo abollado), hacen más explícita aún la moraleja: el sueño de un mundo justo y amable excluye las armas eficaces”.

 

Sus armas fueron su vida de hombre íntegro, su insistencia en la educación como un derecho   irrenunciable, la persecución de la paz y la igualdad a través del respeto a la pluralidad, su pedagogía basada en la autonomía y en lo que consideraba el fin más  inapreciable: la dignidad humana.

 

Hoy, el legado de Carlos es más pertinente que nunca: nos debe acompañar en el ejercicio que  estamos emprendiendo de construir una ética social por los caminos del diálogo y el consenso; en esta nueva empresa de formar ciudadanos para la convivencia pacífica basada en el respeto y la tolerancia por las ideas ajenas. Por

fortuna nos quedan sus libros, sus entrevistas, sus declaraciones públicas, que hoy circulan impresas y en vídeos; por suerte nos queda el recuerdo privilegiado a quienes lo conocimos y anticipamos la maravillada sorpresa que asaltará a quienes aún están por descubrirlo”.

 

Fue un homenaje muy cálido al que asistieron su esposa, María Cristina Gómez, sus hijos Natalia y Carlos, actores, músicos, amigos y simpatizantes. Antonio Caballero es el autor de la caricatura publicada en el volante que regalaron a los asistentes. Humberto Dorado leyó el poema preferido del maestro, Camino de la Patria, de Carlos Castro Saavedra, que dice:

 

Camino a la patria

 

Cuando se pueda andar por las aldeas y los pueblos sin ángel de la guarda.

Cuando sean más claros los caminos y brillen más las vidas que las armas.

Cuando los tejedores de sudarios oigan llorar a Dios entre sus almas.

Cuando en el trigo nazcan amapolas y nadie diga que la tierra sangra.

Cuando la sombra que hacen las banderas sea una sombra honesta y no una charca.

Cuando la libertad entre a las casas con el pan diario, con hermosa carta

Cuando la espada que usa la justicia aunque desnuda se conserve casta

Cuando reyes y ciervos juntos al fuego, fuego sean de amor y de esperanza.

Cuando el vino excesivo se derrame y entre las copas viudas se reparta.

Cuando el pueblo se encuentre y con sus manos teja él mismo sus sueños y su manta.

Cuando de noche grupo de fusiles no despierten al hijo con su habla.

Cuando al mirar la madre no se sienta dolor en la mirada y en el alma

Cuando en lugar de sangre en el campo corran caballos, flores sobre el agua

Cuando la paz recobre su paloma y acudan los vecinos a mirarla.

Cuando el amor sacuda las cadenas y le nazca dos alas en la espalda.

Solo en aquella hora podrá el hombre decir que tiene patria.

 

Frases de Carlos Gaviria publicadas en el folleto que obsequiaron a los asistentes.

 

“Una sociedad democrática es una sociedad de derechos y obligaciones, no de privilegios”.

 

“De la posibilidad de que una persona cualquiera se ilustre, entienda de mejor manera su entorno y obtenga los conocimientos necesarios para insertarse en el mercado laboral, depende también su capacidad de tener un criterio político claro y menos vulnerable a la manipulación política”.

 

“Creo que ni la historia de las sociedades humanas ni la existencia individual de las personas tienen más fines que lo que ellas mismas se propongan”.

 

“Soy un mal estratega y no tengo ningún inconveniente en reconocerlo porque por encima de la estrategia sitúo muchas cosas, por ejemplo, los principios. Yo no renuncio a una sola convicción en función de una estrategia”.

 

“La política tiene que estar a tono con la ética, con una concepción moral de la persona.”

 

Sindéresis

 

"Tengamos presente esto: la paz es un bien altamente deseable, pero la paz no es un fin en sí mismo; la paz no es deseable por sí misma, sino que la paz permite que tengan vigencia las libertades, que tengan vigencia los  derechos y que pueda administrarse justicia como se debe administrar…”

 

El actor Luis Eduardo Arango, acompañado del quinteto Leopoldo Federico cantó algunos tangos que le encantaban al maestro. Se realizó una amena charla entre la simpática, inteligente y locuaz viuda, María Cristina Gómez, con la periodista Ana María Ruiz y con Natalia Ángel Cabo, abogada y catedrática de la Universidad de los Andes quien fue su amiga y cómplice en la Corte Constitucional, entre 1996 y 2000. Trataron temas sobre la vida, obra, anécdotas, y su experiencia en el campo político como candidato del Polo Democrático.

 

Después de largarme del homenaje al maestro Carlos Gaviria, pasé por el Museo de Arte Moderno de Bogotá MAMBO, pagué los seis mil pesos de la entrada y los tres mil del catálogo y realicé fotos de las obras expuestas bajo la mirada penetrante de un señor que no me quitaba los OjOs de encima. Prohibido el Flash.

 

Vi la exposición ATOPÍA Migración – Legado – Ausencia de lugar. Obras de la Colección Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Vienna, Austria.

 

Y en el catálogo se lee: . . . “Esta exposición, desarrollada en colaboración con el MAZ (Museo de Arte Moderno de Zapopan de Guadalajara, México) es una selección de trabajos de la colección de arte contemporáneo del TBA21, traza un interés en narrativas espacio específicas. Lidiando simbólicamente con las brechas y los deslizamientos entre el topos y el atopos, el lugar y el no lugar, las prácticas globales y específicas de los aspectos comunes entre las culturas y la hibridación. . .

 

. . . Atopía, una palabra comúnmente empleada en el campo de la filosofía y la medicina, literalmente significa sin lugar, fuera de lugar, inclasificable y de alta originalidad. Es al mismo tiempo, en su uso tradicional, una categoría, alteridad, diferencia, expulsión y exclusión, ya que es una referencia a lo inefable, a lo prístino, a lo absoluto. En esta doble connotación, en donde el término se vuelve una figura productiva para pensar en el tratamiento de diversas formas en que los artistas deben lidiar con la idea de lugar, geografía, migración, patrimonio, traducción, el cruce de fronteras nacionales, sociales y culturales. La atopía está pero no está, se encuentra en una posición que niega la locación (sic) quizás es una actitud que se relaciona con una experiencia social o cultural original pero al mismo tiempo la difumina o se mantiene a distancia…

 

Y sigue el texto. . .

 

Pero me mamé porque leía pero no leía, me sentí expulsado, excluido y me había gastado lo del almuerzo

ejecutivo. Pero están las fotos, el registro, para los amantes de la estética.

 

Artistas Participantes:

 

Allan Sekula, Allora & Calzadilla, Jonathas de Andrade, Taysir Batniji, Jon Bock, Monica Bonvicini, Abrahán Cruzvillegas, Mario García Torres, Carl Michael von Hausswolff y Thomas Nordanstand, Mathilde ter Heijne, Sanja Ikevovic, Brad Kahlhamer, Los carpinteros, Paulo Nazareth, Rivane Neuenschwander, Walid Raad, The Atlas Group, Alex Rodríguez, Do Ho Suh.

 

Curaduría:

 

Daniela Zyman y Valentina Gutiérrez.

 

Coordinación y gestión del proyecto:

 

Andrea Wild Botero.

 

Y ya de vuelta mientras me transportaba hacia el dulce hogar me puse a mirar qué es atopía en internet. “Con respecto al término atopía, algunos definen éste término como un compuesto de: “a (partícula negativa) y topos”, y concluyen que atopía “es un lugar inexistente”. Atopia y atopos provienen de la raíz topos, y ambas poseen la “a” privativa. La primera, atopia, es sustantivo. La segunda, atopos atopon, es adjetivo. Ambas designan rareza, extraño, inaudito.

 

Atopos como adjetivo designa algo que está fuera de lugar, algo extraño, esto es, una anomalía que está en un lugar. Atopos no niega la existencia del lugar. En este caso, la particular “a” no niega la existencia del lugar. Lo que niega, en tal caso, es la posibilidad de una propuesta, por ser ésta improcedente. En este sentido, debemos entender topos en tanto designa: ocasión, posibilidad, oportunidad. Que es otra acepción del término topos. En este aspecto, atopia se refiere a la no-posibilidad de algo que ha sido propuesto. De allí lo inconveniente, lo atopos de la proposición realizada.

 

En este caso, el término topos no designa lugar, ni puede ser traducido por lugar. Tiene que traducirse por posibilidad, enunciado, propuesta, sugerencia; que al ser atopos es una imposibilidad. O interpretarse como algo que no está en el lugar adecuado. De allí lo absurdo, lo extraño, lo atopos, la atopia de la concepción platónica de la ciudad. . .

 

En el diccionario Vox Griego clásico-Español encontramos: “cosa inaudita, novedad, rareza, paradoja, absurdo. Raro, extraño; desacostumbrado, insólito; extravagante, absurdo; insensato. Lugar, sitio, puesto; país, territorio, localidad, distrito, región; pasaje de un libro o un escrito; espacio; condición, categoría; ocasión, posibilidad, oportunidad”. La atopía se vincula a lo raro, extraño, absurdo, algo desacostumbrado. Se vincula indirectamente a la vida cotidiana. Nace de la ausencia que caracteriza la realidad circundante. La mirada se aparta, deja el horizonte y se pone en otra parte. En ese territorio de lo extraño.

 

Lo atopía, cuyo paradigma es el mundo de las Ideas, pasa por ser una cosa no natural. Para Platón, la atopía de la polis es el medio para conservar y desarrollar la tradición helénica. En la atopía radica la acción, en cuanto, formación y fabricación de una realidad posible.

 

En la atopía se funda en la esperanza de alcanzar un estilo de vida más perfecto. Ella contiene la preservación de las organizaciones e instituciones de la ciudad, en éstas el hombre será más feliz, más productivo o más religioso. La atopía es el convencimiento de que es posible alcanzar una ciudad donde las energías sociales se movilicen de forma más apropiada.

 

La atopía expone a través del logos el ordenamiento y perfeccionamiento de la ciudad. Determina un modelo de clases sociales, un modo de gobierno, una economía, y una arquitectónica de la ciudad.

 

La atopía permite la atemporalidad, de allí el desentenderse de la realización de la ciudad.

 

En la atopía platónica se coloca al hombre en un ambiente social y físico adecuado, el cual éste se comportará inevitablemente tal y como se prevé. Tiene un sentido reformador pero a la vez conserva. La atopía no es un futuro incierto, es un razonamiento presente.

 

Y me volví a mamar y continué mi navegación por los portales y plataformas obvias e independientes y leo que “la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) y del Colegio de Periodistas de Chile, por intermedio de un grupo de abogados solicitan, fundadamente, que se procese y detenga a Agustín Edwards Eastman, empresario dueño de El Mercurio como autor de los delitos de sedición y sublevación, es decir, la incitación al alzamiento armado en contra de un gobierno constitucional, pues según el INFORME CHURCH DEL SENADO de Estados Unidos, o el INFORME HIRSCHEY, o los documentos desclasificados de la CIA, que no dejan lugar a dudas de la activa participación de Edwards, muy bien pagada en decenas de millones de dólares, como allí consta, en la gestación del golpe contra el gobierno del Presidente Salvador Allende, que desató el terrible genocidio que, hasta hoy, horroriza. Res responsabilizado también en el libro de Henry Kissinger Los años en la Casa Blanca, en el libro del ex jefe de la CIA, Richard Helms, El hombre que guardó los secretos, y en las declaraciones de William Jourdan, en el Consejo Nacional de Seguridad de los EE.UU. Con razón, Vernon Walters sostuvo, en su momento, que “era el hombre más importante para la CIA en América Latina”. No olvidemos nunca que el personaje y su periódico se involucraron con la CIA ya hace mucho, cuando en 1954 se registra su apoyo al golpe contra el gobierno democrático de Jacobo Arbenz, en Guatemala.

 

En este contexto, corresponde señalar que la circunstancia de que, salvo contadísimas excepciones, la inmensa mayoría de los medios de comunicación chilenos no haya difundido la solicitud de procesamiento, constituye un silencio cómplice que confirma el poder que sobre personas y organizaciones mantiene el personaje.

 

Malas señales en momentos como el presente para Chile y el continente, cuando quienes controlan los medios desatan una ofensiva en contra de los gobiernos cuya orientación sea terminar con las enormes desigualdades sociales que afectan, hasta hoy, a América Latina.

 

En ese contexto, la necesidad de que se garantice no sólo el respeto fiel a la verdad y a la memoria, sino que, además, se aplique justicia contra quienes abrieron camino a la injerencia extranjera y al terrorismo de Estado, es un deber ineludible para los órganos del Estado y para la sociedad chilena”.

 

Y en Colombia, ¿habrá que esperar a que el planeta colapse para que se sepa la verdad de los genocidios de estado y los crímenes de lesa humanidad de los hombres que hablan con las armas y medios de comunicación conductistas y sin ética.

 

Y leo que el periodista Gustavo Rugeles en mayo 3 de 2016 escribe: que Jorge 40 dejó la red de contratación que asaltó la alimentación escolar y la contratista doña Katia Rosado está en la lupa con manejos de $449.613 millones. . . http://www.las2orillas.co/ht tp://www.mineducacion.gov. co/1759/w3-printer-356801.html

 

Temas de reflexión para los artistas contemporáneos que se preocupan tanto por los problemas de los seres deshumanizados que aman la guerra y se roban la vida de lo más sagrado que existe: los niños.

 

Y continúo mis lecturas con el documento del Centro de Estudios Latinoamericanos – CELU sobre el Plan Colombia.

 

“El Plan Colombia es un modelo de intervención diseñado por Estados Unidos para modificar la estructura económica, institucional y militar del país, bajo el pretexto de la lucha contra las drogas, el cual ha sido replicado en México, Centroamérica y Perú. http://celu.co/las-verdades-del-plancolombia/

 

Y al fin llego a mi casa, almuerzo, entro a las redes sociales y miro la exposición de penes de Whitney Bell que tituló Yo no pedí esto, con base en fotos que le enviaron treinta artistas anónimos, amigos desconocidos de las redes sociales y de sus amigas coleccionistas de pipís en erección y reflexión. Y veo con sorpresa que no está la polla del Defensor del Pueblo Locombiano. Y escribe la artista: “¡Sí! Con esto no pretendo lanzar un mensaje de odio hacia las pollas o a los hombres. A mí me gusta una buena polla; lo que no me gusta es el acoso, que es lo que pretendo transmitir con esto”.

 

Y escucho: “Con dineros de Reficar se financiaron los servicios de mujeres para ‘complacer’ a algunos de los integrantes de la nómina de la petrolera más importante del país. . . .

http://www.pulzo.com/economia/lasprepagos-de-ecopetrol-financiadaspor-reficar/PP41560

 

Y entonces se corrobora que estamos gobernados por psicópatas, cínicos y bandidos que saben el dolor que causan pero reprimen a quienes no tragan entero ni son cómplices de sus delitos. Y los criminalizan con el pretexto de la violencia.

 

Y el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro señaló que “el expresidente Álvaro Uribe Vélez ataca a la paz con su propuesta de resistencia civil con lo cual pretende desviar la atención porque sus hijos aparecen en las empresas del paraíso fiscal de los Panamá Papers. . .

https://www.facebook.com/Las2orillas/posts/552583131569617

 

Auxilio Chapulín Colorado. El mundo está loco y me están volviendo loco.

 

 

 

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