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ARTISTAS INVITADOS /  MARISOL BOHÓRQUEZ

 ReVista OjOs.com    NOVIEMBRE DE 2017

Marosol Bohórquez
Marisol Bohórquez

Marisol Bohórquez

 

 

 

¿Donde nació, qué estudios ha realizado y cómo ha surgido su interés por el arte?

Nací en Santa María, un municipio ubicado en el noroccidente del departamento del Huila. Estudié Administración de Empresas inicialmente, aunque mi deseo era estudiar artes plásticas ya que empecé a pintar desde niña y me apasionaba el arte en todas sus expresiones. Me descubrí con talento en la pintura y amaba el arte clásico y el surrealismo. Mis pintores favoritos y que aún siguen siendo de algún modo son Da Vinci, Rafael Sanzio, Velásquez y Salvador Dalí. Sin embargo la crisis económica de mi familia, en parte consecuencia de la violencia en la región donde crecí, me obligó a tomar la decisión de estudiar una carrera que “diera plata” como decía mi madre. Sin embargo, jamás dejé mi pasión por la pintura y recuerdo que mi obsesión era pintar mujeres desnudas, así que me fijaba en la chica más bonita de la clase y me inspiraba para dibujar. Durante muchos años solo realicé dibujos en carboncillo y muchos de ellos los obsequiaba a mis amigos.

 

A los 18 años sufrí una gran crisis emocional por el suicidio de mi hermano mayor y no volví a pintar en mucho tiempo. Mi forma de exteriorizar el dolor y no ahogarme en él, fue la poesía. Ya escribía desde los once, pero lo hacía sin intención de convertirme en poeta. Leía mucho gracias a la influencia de mi madre y de mi maestra de literatura en el colegio.

 

El periodo siguiente a la pérdida de mi hermano, descubrí a los poetas Baudelaire y César Vallejo. Ellos causaron una ruptura importante en mi pensamiento y visión del arte y en especial cambiaron mi forma de escribir poesía, que hasta entonces conservaba el estilo clásico con rima. Me apasioné por muchos autores y sería imposible mencionarlos a todos, pero de algún modo me fui separando poco a poco de la pintura y acercando más a la escritura, que para mí sin duda es una forma de pintar, solo que a través de palabras que en el cerebro del lector se convierten en imágenes con interpretaciones diversas.

 

En 2009 empecé a experimentar con óleo y realicé algunas obras, pero ya para esa época, trabajaba en una compañía petrolera y estudiaba ingeniería industrial, lo cual demandaba todo mi tiempo y de algún modo pintar se me hacía una tarea complicada porque tenía que ir de un lugar a otro y pasar horas en campo supervisando trabajadores. Me era mucho más fácil cargar con mi cuaderno que con el caballete y óleos.

 

Pensé siempre en escribir para mí sin la intención de publicar, ni siquiera en redes sociales. Nunca lo hice, hasta el año 2015 cuando tuve la fortuna de conocer a varios poetas maravillosos que me animaron a publicar mi primer libro, entre ellos: la poeta Clara Schoemborn, Gonzalo Márquez Cristo y Amparo Inés Osorio. Estos últimos se convertirían en mis maestros y editores; Gonzalo por su parte también escribió para mí un prólogo maravilloso y me enseñó a no depender de los conceptos de otras personas, porque si bien la crítica es necesaria, en ocasiones depender por completo de las opiniones ajenas puede ser la destrucción del arte.

 

Publiqué mi primer libro en enero de 2016 bajo el título La soledad de los espejos. El poemario tiene contrastes fuertes entre las etapas de una vida un poco oscura, marcada por las huellas de la violencia que se gestaba a mi alrededor durante mi niñez y adolescencia, la pérdida de mi hermano y los conflictos de la sociedad en que vivimos. La segunda parte es un deseo inmenso de liberar la sombra de ese pasado perturbador a través de la poesía.

 

Mi poemario está bellamente acompañado de las obras de un pintor y escritor a quién elegí por la inmediata conexión de mi arte con el suyo. Un hombre maravilloso que para mí representa la alquimia perfecta de las dos expresiones artísticas que llevo dentro. Hablo de Octavio Mendoza.

 

¿En qué eventos de poesía ha participado y qué han aportado a su evolución como poeta?

 

He tenido la buena fortuna de participar en eventos poéticos maravillosos, entre ellos: Festival Internacional de poesía de Medellín, Encuentro de Mujeres Poetas del Museo Rayo, Festival de poesía joven La Juntada en Buenos Aires, Argentina, y una conferencia de poesía latinoamericana en la bella ciudad de Urbino, Italia, la ciudad natal de Rafael Sanzio. Estos eventos me han dado a conocer en el mundo de la poesía y me han hecho crecer como escritora, aunque me sigo considerando una niña a pie descalzo, entre espinas y rosas. Voy aprendiendo de este arte que a veces es el más solitario de todos, pero que sin duda no quiero que me abandone nunca.

 

Después de visitar Italia y gracias al interés del editor  Walter Rafaelli, a inicios del mes de agosto de este año se publicó una selección de mi poesía en Español-Italiano bajo el título Effetto Farfalla, traducida por el poeta Gianni Darconza, por quien tengo una gran admiración no solo como traductor, sino como escritor. El cuadernillo tiene en la portada la figura de una mariposa, la cual representa para mí desde la niñez el deseo de libertad y por otra parte mi pasión por las matemáticas y la física; dos conceptos también muy ligados a mi poesía y en este caso la imagen y el título simbolizan la teoría del caos determinístico, un concepto de la física, las matemáticas y otras ciencias que define perfectamente el proverbio chino “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo” y en este sentido el poema se convierte en esas alas capaces de llevar al poeta a otros mundos.

 

Mi poesía ha sido publicada en diversas antologías  y revistas electrónicas en países como: Colombia, Estados Unidos, Italia, España, Francia, Argentina y México. Creo que todo esta no sería posible sin mi participación en los festivales de poesía, ya que el interés del mundo por la literatura, desafortunadamente no es masivo como desearíamos que fuese.

 

¿Quienes son tus escritores favoritos: Colombianos y de otras geografías?

 

Si me piden listar mis escritores favoritos no terminaría, ya que hay muchos; por ello, ante la necesidad de nombrar algunos, mencionaré los que han causado en mí rupturas importantes en la forma de escribir o de ver la poesía y el arte en general. Ellos son:

 

Colombianos: Gabriel García Márquez y José Eustasio Rivera como novelistas. Y los poetas: José Asunción Silva, Raúl Gómez Jattin, Gonzalo Márquez Cristo y de los que aún viven: Giovanni Quessep.

 

Extranjeros: Antonio Machado, Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud, Octavio Paz, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, César Vallejo y Vicente Huidobro. De los aún vivos tengo gran admiración por el poeta Óscar Hahn, Hugo Mujica y Víctor Rodríguez Núñez, entre otros.

 

¿Cuál es su concepto de erotismo en la poesía y quienes son sus poetas eróticos favoritos?

 

Para mí toda la poesía, o el arte en general, tiene un cierto grado de erotismo; sin erotismo no concibo posible ningún arte, ya que escribir poesía, cantar una canción, hacer una escultura o representar una obra teatral etc., requiere la misma pasión de una caricia, de la seducción o del acto sexual, de lo contrario no puede transmitirse a través del lenguaje auditivo o visual, esa experiencia que hace que aún cuando te separes de la obra, físicamente hablando, la sensación se quede vibrando en tus fibras y se haga imposible que la memoria no la retenga y continúe cuestionándose.

 

Podría decir que de los autores que explícitamente tocan temas en sus poemas como la pasión y el sexo y que lo hacen en la medida perfecta de lo que para mí es belleza y no vulgaridad, mi favorito en Colombia es Jota Mario Arbeláez. Y de los extranjeros Octavio Paz, Gioconda Belli, Frida Varinia Ramos y Óscar Hahn, entre otros.

 

¿Qué opina del amor, erotismo, pornografía estética e infidelidad?

 

Hablar de estos temas es como preparar una sopa con bastante ají porque se hila, en gran medida, desde la subjetividad. También suelen ser atravesados por la religión, la cultura y hasta las legislaciones.

 

A mi modo de ver, amor y erotismo son complementos ya que para mí del mismo modo que no existe arte sin erotismo, no hay amor sin erotismo. El amor es más que un sentimiento, un estado del cuerpo y del alma que no puede ser descrito por ningún arte en su totalidad. Sin duda el amor supera nuestra capacidad de raciocinio. Quizás se encuentra en un nivel de súper conciencia, que aún no alcanzamos.

 

El erotismo que complementa al amor y al arte es la puta de la historia, ya que a este concepto vienen ligadas definiciones que se contraponen. Algunos autores dicen que el erotismo es la forma elegante para definir la pornografía estética, pero hay muchos que desde la religión, acompañada de moralidad absurda, conciben el erotismo en el arte como algo vulgar, sucio o indigno y de ahí que gran parte de la poesía erótica escrita algunos siglos atrás fue publicada bajo seudónimos, porque la iglesia y el Estado, que de algún modo son el mismo emporio, no permitían esa libertad de expresión que tenemos ahora. Sin embargo aún en nuestro tiempo no gozamos de completa libertad ya que seguimos bajo el mismo dominio de una doble moral represiva.

 

La infidelidad por su parte es un concepto demasiado amplio, pero ligada al amor y erotismo me parece que es un tema muy personal y cada quien la define de acuerdo a su religión, prejuicios morales y sociales; lo cual a mi modo de ver ha generado interpretaciones equívocas, ya que concebimos por lo general la infidelidad como una falta que se da de una persona hacia otra, mayormente enlazado a relaciones afectivas, y nos olvidamos de la fidelidad para con nuestra propia persona, lo cual es más importante. Para mí la verdadera infidelidad, está en faltar a tus creencias y al amor propio. Si entendemos eso, seguramente tendremos la capacidad de discernir qué representa ser infiel a otras personas o a las instituciones.

 

¿Qué percepción tiene de los conceptos moralistas que afectan contra las expresiones artísticas?

 

 

Desde muy niña, a pesar de crecer en una familia muy católica, siempre estuve en contra de los conceptos religiosos o legislativos que coaccionan el libre pensamiento y expresión en el arte. Yo pintaba desnudos y recibía críticas de las señoras mojigatas que cubren todo su cuerpo para pelarse las rodillas en la iglesia y de seguro en casa practican toda clase de actos que ellas mismas consideran sucios o pornográficos. Yo jamás he comulgado con ese tipo de cosas. Tengo rechazo por la prostitución ya que la considero una forma de explotación, así como parte de la industria del porno; sin embargo no me escandaliza el arte que contiene imágenes explícitas en términos de sexualidad y que no es para nada nuevo. Miles de años atrás los griegos y culturas anteriores representaban escenas sexuales y tenía un valor sagrado la desnudez del hombre y la mujer.

 

Yo siempre encuentro placer al admirar el cuerpo desnudo de hombres y mujeres y no hago ninguna diferencia ligada a la inclinación sexual. No me gustan las definiciones de sexualidad porque para mí, todos somos en el fondo un poco bisexuales. En mi caso sexualmente me he inclinado hacia el género masculino, pero he escrito poemas inspirada en la belleza de mujeres, hombres, transgéneros y para mí no hay ninguna separación. La belleza en el arte no concibe morbosidad alguna o esta clase de disgregación que conlleva a la discriminación y a formas de violencia.

 

Como escritora de poesía bajo esta sociedad de doble moral he sufrido los ataques de esa mojigatería que se practica y la he sufrido de colegas (hombres y mujeres) que han visto en internet algunas de mis fotografías usando maquillaje, o vestidos cortos y tacones y de sus bocas han salido comentarios tales como “no parece una poeta, parece modelo de revista”; no conocen mi obra, pero ya la juzgan por mi apariencia física e incluso por el género. Yo me pregunto si en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, o en otros diccionarios, la definición de poeta es “mujer u hombre fea (o) y desarreglada (o) que escribe poemas y usa siempre atuendos que cubran todo su cuerpo”. Me molesta bastante este tipo de conceptos de una sociedad que margina tanto a hombres como a mujeres, porque no creo que esto sea solo tema de machismo. El concepto de belleza es algo subjetivo; sin embargo, bajo los parámetros y estereotipos que la sociedad ha construido, aquello que llamamos inteligencia se suele atribuir a personas cuyos oficios son la ciencia (sobre todo las ciencias duras, más que las humanas) y el don a personas cuyos oficios son las artes; en el imaginario colectivo, estas personas figuran como poco atractivas. Por el contrario, para las mujeres y hombres “con belleza física”, el calificativo suele ser de bruto o incapaz para ejercer en ciertos campos del conocimiento.

 

Como escritora de poesía bajo esta sociedad de doble moral he sufrido los ataques de esa mojigatería que se practica y la he sufrido de colegas (hombres y mujeres) que han visto en internet algunas de mis fotografías usando maquillaje, o vestidos cortos y tacones y de sus bocas han salido comentarios tales como“no parece una poeta, parece modelo de revista”; no conocen mi obra, pero ya la juzgan por mi apariencia física e incluso por el género. Yo me pregunto si en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, o en otros diccionarios, la definición de poeta es “mujer u hombre fea (o) y desarreglada (o) que escribe poemas y usa siempre atuendos que cubran todo su cuerpo”. Me molesta bastante este tipo de conceptos de una sociedad que margina tanto a hombres como a mujeres, porque no creo que esto sea solo tema de machismo. El concepto de belleza es algo subjetivo; sin embargo, bajo los parámetros y estereotipos que la sociedad ha construido, aquello que llamamos inteligencia se suele atribuir a personas cuyos oficios son la ciencia (sobre todo las ciencias puras, más que las humanas) y el don a personas cuyos oficios son las artes; en el imaginario colectivo, estas personas figuran como poco atractivas. Por el contrario, para las mujeres y hombres “con belleza física”, el calificativo suele ser de bruto o incapaz para ejercer en ciertos campos del conocimiento.

 

¿Que piensa de los popólíticos?

 

De los popólíticos me da náusea solo tocar el tema, pero considero que siempre es necesaria la denuncia. Me enferma su cinismo, la manipulación de las masas, su capacidad de convertirse en ratas y ocultarse bajo los ornamentos de la iglesia y usar el nombre de Dios para cometer tantos atropellos contra la sociedad, y no hablo solo de ahora. Desde que el ser humano coexiste en comunidad, la corrupción ha sido el pan de cada día y siempre ha venido de la mano de la religión, lo cual genera una nube demasiado grande y gris que enceguece al pueblo.

 

A veces, culpamos a nuestra nación por el gran porcentaje de personas sin educación y que son fácilmente manipulables por estos parásitos, pero ahora que he logrado viajar a varios países y estar más atenta de lo que sucede con otros gobiernos, en naciones con un aparente desarrollo superior y a nivel educativo mejor posicionados que Colombia, me doy cuenta que la ceguedad política no distingue clases sociales o niveles de educación. Si bien es cierto, la educación es un gran determinante para lograr seres humanos más conscientes del mundo en que vivimos, no es garante del entendimiento y rechazo a los sistemas de basura que se están fortaleciendo con nuestro voto. Sin embargo hay algo que me enferma más que los políticos corruptos y es una comunidad indiferente, como aquellos que ante las elecciones se abstienen de votar. Eso me parece más nocivo aún para nuestra sociedad; dejar en manos de otros el destino de nuestra propia nación.

 

 

Poesía

 

Marisol Bohórquez

 

 

El día de mi muerte

 

Todo aquí es silencio…

No suenan las campanas de la iglesia de mi pueblo

ni la voz de mi madre indicando que la cena está lista.

Se ha callado ese rumor de puertas

              que anunciaba tu entrada.

Ya las cigarras no vendrán a despertarme

con su estridente sonido,

ni el frío me hará buscar tus brazos.

 

Aquí, donde yace mi cuerpo sin vida,

extraño el odioso ruido del reloj

y comprendo por fin los gritos

que traen la mejor noticia del día.

 

Ahora que no estoy bajo la misma mañana

de ojos paridos por la luz,

no podré decirle gracias a las horas,

ya no escucho sus voces.

 

Mi corazón ya no late de este lado

donde el tiempo no existe.

 

 

 

Antojos

 

Se me antoja

alojar en mi vientre

las mariposas que tus versos sembraron.

Retenerlas allí como a un hijo,

sentir esa preñez de tu voz

engendrando nueva vida en mis entrañas,

formando cada célula desde su origen

cada dendrita

que me une al centro de tu universo

al estímulo vital;

como la savia que corre a través del árbol,

quiero perpetuar el amor de tus raíces.

 

Se me antoja caminar por la calle

entrar a un café

y descubrir tu sonrisa de viernes

en el saludo del mesero,

despertar del sueño ante el eco de una pregunta

pronunciada por segunda vez:

¿Qué desea ordenar señorita?

Una simple pregunta que me devuelve de golpe

a este poco de realidad que me queda;

-necesario instante de confusión diaria-

para no dejar que el bleach del tiempo te borre

y ver cómo los árboles sin hojas

le rascan la espalda al cielo

mientras los envuelve en su sonrisa azul;

inmensa belleza anhelante del profundo mar

vertido en tus ojos

cuando mis ramas se mecen

agitando tu pecho.

 

 

 

Con tendencia a infinito

 

Pregúntale a los hombres de ciencia por esto que crece sin medida.

¿Pueden acaso encontrar la exacta respuesta al límite de este que eres tú

sobre esta, figura indefinida que soy yo

con tendencia a infinito?

 

Mis alas se expanden en un vuelo tan alto.

Se precipitan a veces hacia el punto cero;

 abismo matemático

donde todo cuanto pretende ser multiplicado

se reduce a la nada.

Allí, tan cerca de ser anuladas, se elevan

como frágil burbuja que encuentra salvación en un beso del viento,

y sin más salida que este indeterminado número de probabilidades

donde espero tocarte en algún punto,

emprendo de nuevo este viaje

 curva de amor que has trazado

en el plano cartesiano de tus sueños.

 

 

Ojos de gatos

 

En mis sueños el reflejo de tus ojos

riñe con la luna…

 

Tus dilatadas pupilas

–luciérnagas que desafían la noche–

descubren los misterios ocultos;

como espejos de obsidiana,

invierten mi alma y revelan el camino.

 

Mi cuerpo en exilio interroga la ausencia…

¿Quién habitará mi sombra?

 

 

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