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 ReVista OjOs.com    MAYO  DE 2017

COLABORADORES / ANTONIO USUGA  MONSALVE

LA DRAMATURGIA DEL PORNO (8)

 

 

Dramaturgia

 

La tradición literaria ha moldeado varias estructuras de escritura teatral. Entre ellas tenemos, por ejemplo, las de las tragedias griegas, que son definidas por Aristóteles como una creación que corresponde en estructura a dos partes principales: las partes constitutivas y las partes separables.

 

Solamente estas dos categorías de análisis sobre las obras clásicas, han sido suficientes para disponer de una herramienta que ha hecho de la escritura teatral un modelo fácil de lectura. Sin embargo, los llamados no aristotélicos, han subvertido las formas clásicas de la composición y han propuesto modelos de escritura que obvian los preceptos de la poética de la tragedia.

 

Pero tanto los aristotélicos que siguen aferrados a las formas narrativas con unidad de tiempo y acción, como los no aristotélicos que, con la poética en mano, pretenden no tocar ni una de las categorías de análisis de las obras clásicas, coinciden en que si bien el teatro es acción, esa acción debe corresponder con un espacio de la representación in vivo, donde, tanto la dramaturgia clásica como la más osada y contemporánea, pueda existir.

 

Unos y otros saben que si existe una primera etapa de dramaturgia escrita, esa escritura sólo es pasajera, en tanto debe ser nombrada por unos actores en la escena. De ahí que Pavis (1997, 362) en el Diccionario del teatro diga que:

 

                    “La dramaturgia en su sentido más general, es la técnica (o la poética) del arte dramático que busca

                     establecer los principios de construcción de la obra o bien inductivamente a partir de ejemplos concretos, o

                     bien deductivamente a partir de un sistema de principios abstractos (…) el fin último de la dramaturgia es

                     representar el mundo, tanto si aspira a un realismo mimético, como si se aparta de la mímesis limitándose a

                     configurar un universo autónomo. En ambos casos, establece el estatuto ficcional y el nivel de realidad de los

                     personajes y de las acciones: es decir, verosímil para él. (…) La relación con el público es el vínculo que

                     determina y especifica todos los demás: decidir si el teatro debe divertir o instruir, confortar o molestar,

                     reproducir o denunciar, son las cuestiones que plantea la dramaturgia cuando lleva a cabo sus análisis.”

 

Este texto ha explorado la dramaturgia. La propuesta ha sido la de presentarle a un grupo 3 escritores y escritoras del país (Sandra Elena Castrillón Castrillón, Fabían Mejía y Antonio Usuga Monsalve) el proceso de escritura de este texto y de acuerdo con los sentidos que fueron surgiendo, les propusimos hacer la dramaturgia para una obra corta a tres manos. Es decir, que el motivo inicial de escritura estaría puesto en la pornografía, no sólo como temática del texto, sino como acontecimiento principal de la escena creada por cada uno de los escritores.

 

El cine ya se ha permitido estas exploraciones. Basta mirar, por ejemplo, las experiencias de Pasolini en su obra Saló o los 120 días de Sodoma (Pasolini, 1975) en la que, a través de la imagen sexual explicita, pone de manifiesto sus concepciones con respecto de las prácticas culturales y políticas de la Italia de su época. O que decir de Lars Von Trier, con su Anticristo (Von Trier, 2009) que evidencia el sexo como una práctica cotidiana en una pareja, y sin remilgos acentúa los motivos que develan ese carácter arquetípico propio de un hombre y una mujer contemporáneos pretendiendo ser-hacer familia.

 

Ya el experimento que sugerimos dirá si la propuesta dramática creada a esas tres manos corresponde o no en la espacialidad, a la convención tradicional, o por el contrario desea explorar otras alternativas. En primera instancia, hemos recomendado hacer el ejercicio a ciegas. Esto es, que ninguno de los escritores invitados conoció la escritura del otro, salvo el momento en que ésta estuvo terminada. Lo único común para todas las propuestas, ha sido el tema motivo del acontecimiento principal: el porno.

 

Y como en todo proceso de creación, nos permitimos vivenciar el azar, en cuanto esa dosis de incertidumbre nos arrojó hacia crear una dramaturgia en la que podemos encontrar parte esencial de los sentidos abordados a lo largo de este escrito. No es pues este escrito exclusivamente de dos.

 

Por el contrario, ha pretendido incluir, desde distintos lugares de interés en la creación, a aquellos que comparten ese criterio nuestro y que está en que, si bien este estudio involucra las relaciones que se tejen a diario en un espacio tan complejo como lo es una sala de striptease en Medellín, no pretende, ni mucho menos, iniciar cuestionamientos, ni juzgar prácticas, ni salvar la vida de ninguno. Por el contrario, pretende alimentar la tesis que apunta a nombrar espacios alternativos de representación escénica en una ciudad en la que estos espacios aún siguen siendo nombrados con algunos recelos. Por lo demás, sólo quedar decir: he aquí pues la dramaturgia.

¡Que se diviertan!

 

Continuará...

Medellín, 1980 (Colombia).

Maestro en Arte Dramático de la Universidad de Antioquia (Colombia), Investigador y escritor que investigó a pulso, desde su adolescencia, el espíritu y el lenguaje de las revistas pornográficas hasta cuando  aparecieron  Aristófanes y los trágicos griegos, James Joyce, Margueritte Yourcenar y Fonseca  aportaron nuevas luces a su espíritu pornográfico.

Jurado en varios festivales de teatro de Colombia y sus relatos han sido reconocidos en concursos de literatura en Colombia y el exterior y Finalista en las versiones X y XII del Concurso Nacional de Novela y Cuento de la Cámara de Comercio de Medellín con sus libros Rayas blancas en el cielo y La parte de la vida que me corresponde.

En 2012 publicó el libro La dramaturgia del porno (Universidad de Antioquia, Comité de Investigación de la Universidad de Antioquia (CODI)) y ha llevado su ponencia a varios encuentros internacionales de investigadores teatrales, como  el Encuentro Internacional de Investigación en Artes Escénicas, organizado por la Universidad de Caldas.

En la actualidad dirige el colectivo de artistas Divina Obscenidad Teatro.

Ha escrito y dirigido las obras Minotauro, Procusto, Fedra, Bondage, y la comedia sexualmente incorrecta Por favor, siéntate en mi cara, entre otras.

brujea@hotmail.com

 

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